sábado, 8 de marzo de 2014

Ciudad del mar

Ciudad del mar
Había una ciudad pegada al mar. La cual contaba con lujosos edificios y hoteles. Atravesada por calles y avenidas repletas de autos. Solo residían unos pocos. Lo eran dueños de comercios, medicos, albañiles o encargados de edificios. La mayoría la conformaban los turistas que iban todos los veranos o fines de semana.

Sin embargo en las afueras, a varios kilómetros de distancia y al que solo se llegaba por una angosta calle de tierra, había un enorme santuario. El cual estaba prohibido el acceso al público y se hallaba custodiado por varios uniformados.
Mientras tanto la ciudad seguía su curso. Durante el día las playas se llenaban de chicas semidesnudas tomando sol, abuelos jugando al tejo, familias o grupos de amigos compartiendo rondas de mate. Mas allá de zambullirse en el agua o tirarse con las olas. Y por la noche ocurría lo mismo. Parejas o padres con hijos que llenaban los restaurantes y heladerías. Jóvenes que se reunian a hacer la previa y luego ir a bailar. Para despues terminar la gira en la playa mirando el amanecer. Tambien había quienes se tiraban a dormir en la arena.
Una mañana aparecieron varios afiches advirtiendo a la población que no fueran a ese lugar. Con leyendas de sobre hechos desagradables que ocurren aproximadamente cada treinta años. Con muertos y desaparecidos. A algunos transeúntes les despertaba cierta curiosidad. Otros pensaban que se trataba de una broma. Y una gran mayoría ni siquera advirtió su presencia. Pero esos aficnes no duraron demasiado. Enseguida fueron quitados por empleados de la municipalidad y reemplazados por otros con fines comerciales.

Muchas personas tambien corrían por la rambla. O se dirigían a las zonas mas alejadas para pescar, andar en cuatriciclos o motos de agua. Y una vez que oscurecia preferían algun cine, teatro o el casino.

En los dias feos que no estaba para ir a la playa casi todos optaban por mirar las vidrieras de la peatonal. Otra opcion era tomar algo en algún bar o entretenerse en los videojuegos. Tambien muchos elegían pasear por la plaza principal. La cual se hallaba en el centro de la ciudad. Rodeada por la intendencia, la iglesia, el hospital y cuartel de bomberos. Esta tenía una fuente en el medio y estaba llena de flores. Los niños se divertían jugando en las hamacas y toboganes. O en la calesita que se encontraba en un rincón. Mientras tanto los padres les compraban pochoclos, copos de azúcar o manzanas acarameladas en un puesto ubicado enferente. Aparte de recorrer los demas puestos que lo seguían, donde había remeras estampadas con dibujos de la ciudad, articulos de bijouteríe o de bazar.

Una tarde un grupo de encapuchados bloqueó el acceso que comunicaba la ciudad con la ruta. Dándoles folletos a los automovilistas con episodios que ocurrían cada tanto y ocasionaban desastres. Pero apenas las autoridades se enteraron mandaron policías a reprimirlos con balas y gases lacrimógenos para luego llevárselos detenidos. De esta manera lograron llevar la calma a la ciudad.

El muelle, que estaba en una de las calles céntricas, se llenaba de cañas y mediomundos que recogían peces de todos los tamaños. En cada atardecer la arena se llenaba de personas caminando, jugando al futbol o al voley, parejas besándose. Sumado a los adolecentes que por la noche hacían fogones entre los médanos. Donde muchos llevaban la guitarra y se quedaban cantando o conversando cosas de sus vidas hasta la salida del sol. Momento en el que compraban churros en las panaderías mas cercanas para desayunar.

En otra ocasión varias entradas a la playa aparecieron empapeladas con esos mismos afiches. Dando numero de años, cifras, causas. Los cuales fueron sacados ni bien el personal municipal los descubrió. Al ver esto muchos curiosos preguntaban a policías o comerciantes lo que ocurría. Los cuales explicaban que se trataba de un grupo marginal. Que eran enviados desde otras ciudades para desestabilizar y crear miedo entre la poblacion. Para que el turismo en vez de ir allí prefiera otros lados.

Luego de algunas semanas hubo una gran fiesta. Esta se llevó a cabo en la plaza principal. Se debía a un aniversario mas de la fundacion de la ciudad. Empezó desde la tarde. Cuando el intendente dio un discurso. Al cual lo siguieron el secretario de turismo y representantes de los sectores de comercio y hoteleria. Tambien hubo varios espectáculos de rock, tango y folcklore. Aparte de juegos para los mas chico como títeres y payasos. Y se instalaron baños químicos sumado a puestos donde vendían choripanes y ensaladas. Junto a otros que ofrecian vino, cerveza o gaseosas. Para ya a la noche cerrar con enorme show de fuegos artificiales.

Días después se produjo un hecho insólito. La gente al ir a la playa se sorprendió con la manera en que había bajado el mar. Desde la playa se perdía la vista. Para llegar a la orilla era necesario caminar como cincuenta cuadras. La cual empezaba con enormes pozos. Tanto que las olas se perdían en ellos. Como si tuviensen una enorme profundidad. Los que se animan a a bañarse apenas avanzaban unos pasos el agua los tapaba. Por lo que debian retroceder. También sacaban fotos de este extraño fenómeno. Pero a la tarde las cosas fueron cambiando. De esos pozos aparecían innumerables cantidades de viboras. Estas eran enormes. Del tamaño de una columna. Las cuales se dirigían a toda velocidad hacia donde se encontraba la gente. Muchos les tiraban botellas, pelotas. Una vez que estaban mas cerca les arrojaban paletas, tejos o sombrillas. Pero eso las enfurecía aún mas y corrían con mayor velocidad.

Una vez que alcanzaban a las personas se les tiraban encima hasta envolverlas. Y ahí cuando estas no podían moverse les inyectaban un veneno que las mataba en el acto. Muchos pudieron huir de la playa. En cambio otros no tuvieron la misma suerte. Sus cadáveres quedaban en la arena. Con sus cuerpos llenos de sangre y destrozados por las picaduras. Hasta que apenas se iniciaba la noche esas víboras retrocedieron nuevamente hacia los pozos. Y horas despues el mar de a poco regresó a su cauce normal cubriéndolo todo.

A la mañana siguiente el santuario que se hallaba a pocos kilómetros de la ciudad fue violentado. Y los custodios muertos. En los alrededores había desparramados planos, fotos, nombres de personas, almanaques. Aparte de libros. Uno estaba abierto en una página como a propósito. Para que el que pasara lo viera. Alli decía que alrededor de treinta años ocurren episodios como este. Donde se produce una enorme bajante en el mar. Entonces esas especies que son carnívoras y habitan las profundidades se sienten afectadas. Y salen como enloquecidas a la arena a atacar a cuanto cuerpo encuentren en su camino. Provocando masacres. Tambien explicaba que esos hechos ocurrieron desde la creacion de la ciudad. Que segun expertos esa ciudad jamas debió construirse en un sitio como ese. Pero como hubo fuertes intreseses tanto empresarios como inmobiliarios para que se hiciera de cualquier manera ignoraron toda esa cuestión. Y en la actualidad para no afectar el turismo o las fuentes de trabajo, y menos aun la imagen de la ciudad, estos hechos se mantienen ocultos

2 comentarios:

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Ocultar hechos que han causado tanto dolor debiera considerarse delito.

Gustavo dijo...

Si, es verdad. Aunque esta historia no es real jaja.
Te mando un abrazo