jueves, 17 de diciembre de 2009

Estas de vuelta.

A Silvita, A Javier con mucho cariño.



Te he visto descalza atravesar la nieve
con tu pelo de fuego arrasar mis ojos
convertida en cometa luna llena
con un brillo sublime sin dueño

Pero era solo un sueño tú navegabas
entre las olas de un frío cielo
con unas manos de acero blanco
dando destellos al vuelo alzando

Y sentí celos y miedo de verte lejos
Dios te besaba y te devolvía
como una estrella en la lejanía
llenos de escarcha tus pies desnudos

Abrí los brazos para buscarte
no venias a solas él te traía
y dibujabas con cierto aire desconocido
una sonrisa que iluminaba mi triste día

Ríos de peces de oro y grana
aves de mil colores desconocidos
eran mis lágrimas que la brisa
convertía en mundos para alegrarte

Soriana, dueña de la palabra vida
pones nochebuenas en la blancura
para dar consuelo a los que aman
por amar Dios: te hizo poema.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Oración de fe.

Padre bendito que moras en los santísimos cielos, yo se´que no soy digno de pedirte algo , pero no lo hago para mi Señor ,si no para tu gloria, y por la salud de mi amiga Silvia Ochoa que esta pasando por momentos muy delicados de salud.También sé Padre que si es tu voluntad poner tu mano milagrosa sobre ella, sanará. Padre, le he pedido a otros hermanos que pidan a ti por ella, Señor donde habemos unos cuantos ahí estas tú, Señor no permitas que nadie vea vanidad en esta oración publica, cuando debe ser en silencio, Más todo el que la lea pedirá a ti de alguna manera, por ella, Padre te lo pido y te lo suplico en el nombre bendito de tu amado hijo JesuCristo, amén.

Amigos que puedan leer esto perdonen mis expresiones y mi fe, como yo respeto las creencias de todos. Yo solo tengo el deseo de que mi amiga , salga bien librada de todo. Gracias por su comprensión , respeto y solidaridad. angel

martes, 15 de diciembre de 2009

El verbo ser


Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene alas, no se sienta necesariamente a una mesa quitada en una terraza, de noche, a la orilla del mar. La desesperación es y no es el retorno de una serie de pequeños hechos como semillas que al caer la noche dejan un surco por otro. No es el musgo sobre una piedra o el vaso de beber. Es un barco plagado de nieve, si queréis, como los pájaros que mueren y su sangre no tiene el más mínimo espesor. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Una forma muy pequeña, delimitada por joyas de pelo. Es la desesperación. Un collar de perlas para el que no se sabría encontrar broche y cuya existencia no pende siquiera de un hilo, eso es la desesperación.

Del resto no hablemos. Acabaríamos por desesperarnos si comenzáramos. Yo desespero del tragaluz hacia las cuatro, desespero del abanico hacia las doce, desespero del cigarrillo de los condenados. Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene corazón, la mano permanece siempre ante la desesperación jadeando, ante la desesperación que los espejos jamás nos dicen si ha muerto. Vivo de esa desesperación que me encanta. Me gusta esa mosca azul que vuela por el cielo a la hora en que las estrellas canturrean. Conozco a grandes rasgos la desesperaci6n de los largos y frágiles asombros, la desesperaci6n de la soberbia, la desesperación de la ira. Me levanto todos los días como todo el mundo y extiendo los brazos sobre un papel de flores, no me acuerdo de nada, y siempre descubro con desesperaci6n los bellos árboles desarraigados de la noche. El aire de la habitaci6n es bello como unas baquetas de tambor. Forma un tiempo de tiempo. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Es como el viento que me ayuda. ¡Se tendrá idea de semejante desesperación! ¡Fuego! Ah, vendrán otra vez... ¡Socorro! Helos ahí cayendo por la escalera... Y los anuncios de periódico, los letreros luminosos a lo largo del canal. A grandes rasgos la desesperación carece de importancia. Es un incordio de estrellas que de nuevo va a formar un día de menos, es un incordio de días de menos que de nuevo va a formar mi vida.

André Breton ( Francia, 1896 - 1966 )

Versión en español de Manuel Álvarez Ortega

lunes, 14 de diciembre de 2009

Procura de la poesía

No hagas versos sobre acontecimientos.
No hay creación ni muerte ante la poesía.
Frente a ella la vida es un solo estático,
no calienta ni ilumina.
Las afinidades, los aniversarios, los incidentes personales no cuentan.
No hagas poesía con el cuerpo,
ese excelente, completo y confortable cuerpo, tan enemigo de la efusión lírica.
Tu gota de bilis, tu máscara de gozo o de dolor en lo oscuro son indiferentes.
Ni me reveles tus sentimientos,
que se prevalecen del equívoco y tientan el largo viaje.
Lo que piensas o sientes, eso aún no es poesía.

No cantes a tu ciudad, déjala en paz.
El canto no es el movimiento de las máquinas ni el secreto de las casas.
No es la música oída de paso; rumor del mar en las calles junto a la línea de espuma.
El canto no es la naturaleza
ni los hombres en sociedad.
Para él, lluvia y noche, fatiga y esperanza, nada significan.
La poesía (no extraigas poesía de las cosas)
elude sujeto y objeto.

No dramatices, no invoques,
no indagues. No pierdas tiempo en mentir.
No te aborrezcas.
Tu yate de marfil, tu zapato de diamante,
vuestras mazurcas y supersticiones, vuestros esqueletos de familia,
desaparecen en la curva del tiempo, son inservibles.

No recompongas
tu sepultada y melancólica infancia.
No osciles entre el espejo y la
memoria en disipación.
Que se disipó, no era poesía.
Que se partió, cristal no era.

Penetra sordamente en el reino de las palabras.
Allá están los poemas que esperan ser escritos.
Están paralizados, mas no hay desesperación,
hay calma y frescura en la superficie intacta.
Helos allí solos y mudos, en estado de diccionario.
Convive con tus poemas, antes de escribirlos.
Ten paciencia, si oscuros. Calma, si te provocan.

Espera que cada uno se realice y consuma
con su poder de palabra
y su poder de silencio.
No fuerces al poema a desprenderse del limbo.
No recojas en el suelo el poema que se perdió.
No adules al poema. Acéptalo
como él aceptará su forma definitiva y concretada
en el espacio.

Acércate y contempla las palabras.
Cada una
tiene mil fases secretas sobre la neutra faz
y te pregunta, sin interés por la respuesta,
pobre o terrible, que le des:
¿Trajiste la llave?

Repara:
yermas de melodía y de concepto,
ellas se refugian en la noche, las palabras.
Aún húmedas e impregnadas de sueño
rolan en un río difícil y se transforman en desprecio.


Carlos Drummond de Andrade. Versión al español de Manuel Graña Etcheverry

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El pueblo que no cerraba las puertas

El pueblo que no cerraba las puertas.

En aquel pueblo no existían las enfrmedades. Sus habitantes tardaban en envejecer y recién se morían después de los cien años. Esto se debía a que nunca cerraban las puertas. Se decía que las almas de los antiguos guerreros rondaban por las calles llevando salud y bienestar a todas las casas. Otro comentario era que vivían en un bosque situado e las montañas que había detrás y cada tanto bajaban a la costa a tomar agua del río.
La historia se inició hace varios siglos. Cuando los cinco guerreros que gobernaban ese territorio lograron acabar con las pandillas que llegaban por las noches y saqueaban casas, incendiaban campos, secuestraban mujres y niños.
Desde ese instante se estableció el orden y quedó conformado el pueblo. Se le dió nombre y moneda propia. También fueron elegidas nuevas autoridades. A las contsrucciones e madera y barro que había se las reemplazó por otras de piedra.
Poco tiempo despues los guerreros murieron y fueron enterrados en el bosque. Sobre sus tumbas al otro día aparecieron cinco brazos en alto con sus espadas apuntando al cielo. También se descubrieron casos de abuelos que de repente se sentían mas jóvenes, ciegos que recuperaban la vista, etc. Nadie sabía que ocurría. Había rumores de que esos guerreros no eran del todo humanos. Que eran semidioses que nunca se iban. Que de alguna manera seguían estando allí para hacer el bien. Lo que dió origen a la tradición de la puerta. Incluso muchos los recibían con sus casas perfumadas o llenas de flores.
Durante siglos ese pueblo se mantuvo siempre del mismo modo. Pero ahora empezaba a cambiar.
Sus calles fueron asfaltadas. En sus playas se construyeron algunos balnearios. Si bien la mayoría de los habitantes seguía sin cerrar las puertas había muchos que ignoraban ese ritual. Principalmente los mas nuevos. Lo que marcaba una clara diferencia en cuanto a la salud de ambos. Tampoco faltaban aquellos que como forma de rebeldía les ponían traba o candado.
Mas tarde todo seguía modificándose. Por el río navegaban enormes barcos. En los barrios céntricos se levantaron decenas de rascacielos. Una amplia parte del bosque fué desmontada para hacer clubes y barrios privados. La cantidad de personas que dejaban sus casas abiertas se redujo a casi la mitad. Ya no había diferencias entre unos y otros. Muy pocas superaban los cien años y algunas contraían asma o diabetes. Ademas los robos o asaltos que a veces se producían dificultaban aún mas esas prácticas.
Cierto día la situación se invirtió. Los pocos que seguían sin cerrar las puertas morían antes y tenían peor calidad de vida que el resto. Mientras tanto los líquidos cloacales y desechos de las fábricas hacían que el río estuviese cada vez mas contaminado. En lo que quedaba del bosque se edificaron hoteles y salas de juego.
Al poco tiempo ya nadie le llevaba el apunte a la tradición de la puerta. Lo que no impedía que las enfermedades siguieran multiplicándose o que la esperanza de vida se redujera a treinta años. A esto ahora se le sumaban los bebés que nacían con un solo ojo, sin piernas o con piel de reptil.
Una mañana se presentó e forma extraña. Las horas pasaban sin que el cielo aclare. En las nubes por momentos aparecían reflejadas imágenes de los antiguos guerreros. Al rato una serie de truenos y rayos color rojo dieron paso a una torrencial lluvia acompañada de enfurecidos vientos que derribaban techos y árboles, producían olas gigantes. Todos corrían desesperados. Jamás habían visto algo así.
Mas tarde una risa macabra se escuchó desde distintas partes. La cual fué seguida de un terremoto que sepultó a todos los habitantes de ese pueblo.

martes, 1 de diciembre de 2009

Merecías.

Merecías que alguien te odiara
resultado de amar sin freno
sin dejar sangre en las venas
Pero te han amado tanto
que odiarte es cobardía
es asumir culpas
por no saber amarte.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Allí

Allí

Gargantas sedientas buscando algo para beber.
Tambores que suenan.
Cigarrillos.

Cuerpos que bailan alrededor del fuego.
Alamos.
Luna llena.

Allí no se cobra entrada.
Todo está permitido.
Puede venir quien quiera.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Insomnio.

Ese caminar se vuelve insomnio
que punza la sien
que adormece los ojos
no dejan ver donde se estremecen
las manos que un día tuvieron vida
hoy muertas dentro de un espacio

Entre cortado por la duda siente
aquel pesar
Deteniendo la vista en el paisaje
Esperando que brote, si así pudiera,
la ocasión que le fue negada
alguna vez.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Olvidarte.

tú no vas a ser más, mi único motivo
a partir de ahora vas a ser, un motivo más...


Tardaré siglos en olvidarte.
tal vez unos cientos de años
siendo honesto solo algunas décadas
quizá te habré olvidado ya
y toda esta paranoia
no sea más que el leve brillo
de una estrella.

lunes, 16 de noviembre de 2009

El fin de los tiranos.

El paso de los vientos arranca las verdades
que los hombres ocultan
haciéndolas publicas al final de sus días
las despoja de sensacionalismo
pone sobre aviso los errores
muestra los aciertos
crea una balanza necesaria
entre estos
y el mundo circundante
sirve al cabo para exponer entre cielo y tierra
una actuación humana
que será cuestionada por todos.

Desatender las premisas
es una forma vulgar de fomentarlas
en asuntos públicos
se requiere la más fina sensibilidad

El mandato ha sido dado por los hombres
solo ellos tienen derecho a rescindirlo
cuando el pueblo ya no ejerce ese mandato
los hilos del poder se quiebran
debilitando el mando

En vano adornaran con elocuente discurso
sus obras los tiranos
los pueblos pueden retardar su juicio
pero son violentas las reacciones

Fomentar división entre iguales
puede dar resultado a corto plazo
pero es mucho el riesgo que propicia
con el tiempo

los caminos de los tiranos a través de los años
han conducido inevitablemente al fracaso

El hombre esta predispuesto al orden
quiere una vida de sosiego y libertad
donde prosperen los proyectos
y avancen en cantidad los beneficios de la misma

De ahí la importancia suprema de obtenerla
de gozar de sus ventajas conocidas
que pueden discrepar en muchas formas
pero siempre dialogar marca el camino

Suelen los tiranos en sus miopes ilusiones
reprimir y sojuzgar al pueblo
en su afán de contener sanos impulsos
al querer ser parte de las decisiones

El objetivo primario de hacerse del poder
y compartirlo sabiamente con todos
en derrame de sabiduría y gracia
se vuelve como espada de dos filos
en torno al cuello con que adorna
de joyas que el poder le ha concedido
pero acaba con el seso desgastado
al pretender creerse Dios, cosa imposible.

sábado, 14 de noviembre de 2009

El camino que elegiste

El camino que elegiste


Avanzás por aquel camino mirando a la gente que marcha a tu alrededor. Las mariposas juegan bajo el límpido cielo azul. Sobre las ramas de los árboles que crecen a ambos costados cantan decenas de palomas.
Al rato lo cruzan numerosas calles repletas de personas. La mayoría ingresa en ellas y se une a esos individuos. Vos en cambio seguís.
Se te acerca una mujer joven y comienza a hablarte amablemente. Luego te propone tomar por uno de esos atajos. Le decís que no y se aleja hasta que la perdés de vista. Después unos muchachos te piden un cigarrillo, se ponen a conversar con vos y te invitan a tomar cerveza a un bar ubicado en una de esas calles. Como no aceptás se van solos.
Mas tarde ese camino se transforma en un pasillo con techo, luz eléctrica y piso alfombrado. El cual cuenta con numerosas entradas en sus paredes que te muestran distintos paisajes. En uno aparece un grupo de pescadores hablando en la orilla de un río. En otro fabricantes de ropa ofrecen sus productos en una exposición. Mas allá hay varios futbolistas entrenando en un estadio. Por allí ingresan las pocas personas que quedaban. Vos no. No sabés por que razón no te animás a ir a ningún sitio ni unirte a nadie. Ahora estás solo.
Al rato ves como esas puertas son reemplazadas por ventanas.
Mas adelante descubrís que tampoco hay mas ventanas, que te hallás aislado en ese lugar. En el techo comienzan a formarse telaarañas. La alfombra que cubría el piso desapareció. Las luces se vuelven mas escasas a la vez que las paredes se van descascarando y llenando de hongos. Continuás la marcha.
De pronto desaparecen las pocas lámparas que había haciendo que la oscuridad fuera total. Sin embargo no te detenés. Das unos pasos y una gota te cae en la cabeza. Luego sentís que algo te roza los pies.
Sacás la linterna de tu mochila, la encendés y ves que ese pasillo se encuentra en un estado muy diferente al anterior. De las grietas que presenta el techo caen gotas de agua color marrón. Las paredes están tan desgastadas que se observa el ladrillo. En el suelo las culebras y cucarachas van y vienen por todas partes.
A medida que avanzás notás como esas gotas caen cada vez con mayor intensidad llegando a formar charcos que irradian un olor nausebundo. A los insectos que había se les sumaron las ratas y murciélagos.
Observás un resplandor. Ves que el ambiente está mas claro y caluroso. Guardás la linterna y te quitás el abrigo que llevabas puesto. A esta altura las gotas que caían se convirtieron en pequeños chorros y los charcos en un zanjón.
Mas adelante todo continúa empeorando. Al piso se le agregaron montañas de escombros. Las paredes están repletas de babosas. El techo cuenta con enormes agujeros que no te muestran mas que una intensa oscuridad. Como si habría otro ambiente mas sombrío allá arriba.
Al rato ves que la luz que había se vuelve color rojo. El calor es infernal. Te sacás el resto de la ropa quedándote solamente en zapatillas y calzoncillos. Lo que no impide que tu cuerpo siga bañado en sudor. Del techo se desprenden gruesos cascotes, muchos de los cuales te golpean en la cabeza. La cantidad de insectos se multiplica a la vez que el agua se va acumulando entre los escombros llegándote casi a las rodillas. Pensás en volver y retroceder a ese lugar lleno de gente que estabas al comienzo pero ves que ya no podés. Atrás quedó todo inundado. Acelerás el paso.
Luego ese pasillo te lleva a una galería seca y perfectamente iluminada a traves de varias fogatas ubicadas en sus costados. El aire comienza a escasear. La sed invade tu garganta. Mirás para todos lados y no encontrás ninguna puerta. Lo que te hace suponer que no hay salida. Que todo termina allí.
De pronto se mueve un bloque de cemento cubriendo la entrada por la que viniste sin que puedas hacer nada para impedirlo. Te das cuenta que quedaste encerrado. Pensás en todo lo que debiste atravesar para llegar a ese sitio. Te arrepentís de haber realizado ese estúpido recorrido, de no irte cuando veías que te quedabas solo. Te lamentás por no haber acompañado a esa mujer que te habló al principio o a esos muchachos que te invitaron a tomar cerveza. Ahora ves que ya es tarde, que no podés escapar y, seguramente, terminarás muriendo allí. Sentís una enorme inquietud al no saber los motivos por los que elegiste seguir todo el tiempo por ese camino. Es como que siempre preferiste estar dentro de él y aislarte de lo que ocurría afuera. Nunca te interesó ir a ningún sitio ni unirte a las demás personas.
Al mirar nuevamente a los costados observás cosas horribles, como calaveras, cadáveres de animales llenos de gusanos. Bajás la vista. Descubrís que estás parado al lado de un enorme charco de sangre, lo que te provoca náuseas. Justo en el centro ves un agujero del tamaño de un ascensor. Crees que es una salida. Corrés hacia él.
Cuando llegás se desvanecen todas tus ilusiones al comprobar que ese orificio no es mas que la boca de un conducto que desemboca en un inmenso río de lava ubicado unos metros mas abajo. Escuchás una risa. Mirás para todos lados y ves que cerca del techo aparece colgado un craneo. El cualenta con una larga cabellera gris y de su boca se desprenden varios tentáculos que empiezan a perseguirte. Intentás esquivarlos pero al rato uno te atrapa, te lleva al interior de ese agujero y te suelta en ese río de lava.


miércoles, 11 de noviembre de 2009

En la otra orilla del olvido...


Quisiera encontrar la puerta
donde se fueron tus pasos
peregrino
dejaste silencios eternos
palabras sin pronunciar
caricias imaginarias...
se perdió otra lucha

otro intento por sostenerte
Amor fugitivo
esperanza deshechas
en lamentos , en toscos decires
refugio de abrojos
por la maraña de ojos
de manos
de versos ensalobres
palabras oxidadas
se deshicieron una a una
los dulces jazmines
escritos en huellas lacerantes
abriendo palma a palmo
a este pobre corazón sin ojos…
Y hoy
a este lado hay silencio
sin olvido

y aunque no lo creas sin dolor
tal vez es la nostalgia
que trae a esta hora
momento de pensarte
aunque tu nombre se borró de mi centro

porque comprendo que este corazón
merece el calor de aquel
que enciende a mis pies
pétalos de rosas vivas
Y agua azul en mis clisos ansiosos...

El niño moreno del río.


Al despertar la mañana , te vi venir desconocido, desesperado gritando por una corriente del río. Recuerdo que mi canto alegre se heló al verte pidiendo auxilio y una abuela venida de lo imposible tendió un puente entre tu corazón y el mio:
_ Venid!_gritaba _ no dejes que se ahoge el niño!. Entonces crecí mis brazos para sostenerte amado mio!

Para mi sois danza y son , estremecidos timbales resonando en los caminos, la tierra en tu canto va florida y renacida y brilla en tus ojos el efluvio del río , como cuencos de oro del mineral más fino y tu risa cabalga encendida como lirio.

Flor del Caribe, prende alas lejos de los martirios , que el guerrero no muere aunque lo sellen en granito y murallas de concreto o mares carnívoros.
Ven conmigo, niño moreno del río
que la niña de mis ojos
al fin tomará tu mano
y nos iremos juntos por el camino del no olvido.

martes, 3 de noviembre de 2009

Un poema.

Un poema es un vuelo entre dos soledades
un perfil que se extravía en la noche
soportando la penuria , en espera de un alma que aparezca
cuando en la marea se alzan los botes
de la nada surgen frases que se amarran a la estela
que deja esa misma barca en su vaivén
para consuelo de algunos navegantes

Es al cabo un surtidor que nunca cesa el brote
algo del alma se recrea y salta en su interior
como un gran chorro de luz en la oscuridad de alguna vida
siempre a la espera de la mejor estrofa
fugándose los días
uno a uno por la sutil rendija de la memoria
fundido a ella
paradójicamente.

domingo, 1 de noviembre de 2009

El canario de los Gonzalez

El canario de los Gonzalez.

Aquel canario se la pasaba cantando en la jaula que los Gonzalez tenían en el fondo de su casa. Miraba a los otros pájaros que volaban libremente y se lamentaba por no poder hacer lo mismo.
Un día la hija menor de la familia se quedó sola con su abuela. No tuvo mejor idea que abrir la puerta de esa jaula dejando libre al animal.
Cuando sus padres regresaron la retaron duramente por lo que hizo escondiéndole todos sus juguetes preferidos y dejándola un mes sin ver televisión.
Sin embargo la niña no se puso triste. Estaba contenta al ver como ese canario pudo recuperar su libertad.

sábado, 31 de octubre de 2009

¡MIS ISLAS CANARIAS!


Son siete perlas en el mar
siete son siete mis islas
que enamoran, que  besan
las olas del mar.
La Palma verde y bonita
El Hierro roca empinada
Tenerife Volcan del teide
Gran Canaria microclima
Fuerteventura, calima
 Lanzarote desertica total.
Estas son mis islas
tan bonitas y entrañables,
donde vivo, sueño y amo
donde yo ¡aprendí a cantar!
"¡Soy canaria!" al mundo grito
soy como soy y digo
¡de aqui no me quiero marchar!

viernes, 30 de octubre de 2009

TOMANDO EL TÉ A DISTANCIA


EL TE


¡Que delicioso aroma despides
Hierba verde y sutil cuando caliente,
en el vaso aun humeante me tiene
los sentidos presos de mi mente!
Llego a ti porque me viene
la memoria de mi gente
de mi casa, de la fuente
que daba el agua en botijas
y del queso aun tierno entre hojas nacientes.
Los sombreros de paja revolotean
los kaftanes de colores se entremezclan
en los zocos derruidos de podredumbre
y en los puestos de esencias y sabores.
Esa hierbabuena olorosa y fresca
ese olor a té fuerte
ese azucar de pilón
en sus justas proporciones
ahí estan las manos sabias de la gente
 que no sabe que yo daria cualquier cosa
por estar ahi con ellos tomando un té
bien caliente.

Margarita García Alonso: "Las llaves de la noche" Edición especial dedicada al poeta Fayad Jamís Bernal

Edición especial dedicada al poeta Fayad Jamís Bernal (Ojocaliente, Estado de Zacatecas, México, 28 de octubre de 1930- La Habana, 12 de Noviembre de 1988)





Las llaves de la noche


Por Margarita García Alonso


Fayad Jamis tenía los dientes como un comedor de caña, parejitos. Las manos enormes y cuadradas, un bigotico de don Juan, los pelos muy negros; la risa socarrona, los pies planos y grandes, los ojos tiernos o feroces, según a quien mirara, la nariz de “zapatico viejo” –solía decir- ; y se desplazaba situando puntos cardinales.


Era presencia, imponía una estructura imantada, un karma muy anciano y sabio. Ni se justificó, ni pidió plazas, nunca. Estaba con su fiereza de niño que en una trastienda de Aguascalientes, donde su padre libanés guardaba y cortaba telas, desde ahí, medía pasiones y hombres con la misma vara.

Pocas veces cortó y cuando fue el caso, sangró en la herida.

Bañarse en las pocitas de Guayos, junto al enorme seboruco que su padre levantó en una competencia de brutos, fue el estreno y la primera fama tras descender del barco que les refugió en la isla de Cuba. Estaba marcado, era un fugitivo, un errante de los exilios.

Con su mamá aprendió a silbar, siempre lo hacía. Chiflaba y el sonido recorría los pasadizos del Vedado. Por y para ella había aprendido la letra de boleros melosos, -un día haría un disco con Otto Fernández, Marrero, Tomas Álvarez, Alcides…a su memoria- ; por ella buscaba en la cabellera de las muchachas el olor a limpio de los jabones amarillos.

Todos los meses recordaba que tenía tumba en el centro de la isla, y que no podía ir a ponerle flores. Pensaba que debió en un tiempo tener muchos primos en una ciudad arrasada completamente, en el Líbano. Le intrigaba su árbol genealógico como si fuera la causa de no poder adaptarse a tener familia. Dulce de leche muy azucarado y un té a la menta amargo se ligaban con los tostones. Me dijo que hubo de batallar para saber de dónde era, y se sentía cubano “tirado”

Tenía sus muertos -los complacía como en las tradiciones maternales- Hasta les nombró en la novela ¿Dónde están las buenas personas? que pasé a máquina y debe dormir en un armario de cualquier funcionario de la Habana.

Tenía amigos, quienes seguían sus zancadas, su apetencia, su gusto por el café, el vino, la charla, las horas buscando el tipo de papel que mejor iba a un verso, o las risotadas tras un humor finísimo, aguja y dedal de inteligencia. Tuvo enemigos a quienes fue dando la mano, porque yo encontraba ridículas y desfasados los motivos de ruptura. Estaba marcado, había sido muy pobre y solo concebía en los Hombres la riqueza de ser bueno.

Cuando viví a su lado estaba acabando la escasez en cuartuchos, e iba en camino de ser un coleccionador de cuadros, cerámicas negras, y libros, muchos dedicados por el autor, en primeras ediciones que encuadernaba en piel y letras doradas. Su biblioteca era inmensa y aun así, envidiaba cualquier tomo que no tuviera.

Todo estaba en que decidiera sacarlos de las cajas que se amontonaban hasta el techo. Todo estaba en que firmara renuncia con relaciones exteriores y volviera a la poesía. Todo estaba en que admitiera que ya no era el huraño lobo solitario - había largado a una enamorada porque quiso ponerle un botón a su camisa-…

Lo hicimos y nació la casa planeta. Hubo cómplices, Omar Pérez, Carlos Augusto Alfonso…quienes se hicieron pasar por carpinteros para levantar las bibliotecas. Hubo muchos viejos poetas de alcahuetas protegiendo nuestra unión, hasta un médico, Moreno del Toro, para que no nos diera un síncope de la emoción.

Recortaba fotos y artículos; coleccionaba invitaciones, cartas y papeles de todo tipo. Cuando hablaba garabateaba y le salían bichos, ciudades. En los sobres de la correspondencia ha quedado ese savoir faire entre tinta china y óleo donde se mezcla el bestiario imaginario de todas las culturas que le fomentaron en único. Su trazo, a la pluma negra antigua, con punta afilada era intenso, como un desgarrón; en su técnica estaba sombrear al máximo y solo después, cuando la furia pasara, darle color, iluminar la obra.

En los grandes formatos se sentía libre de trazar estrellas o manchas, era en el mediano donde florecía la composición barroca, el símbolo. Estaba marcado por las sombras. Trabajaba de noche, de madrugada.

Fumaba tabacos y sabía hacer círculos de humo, tenía un cojín morado y un sillón para recibir -ahí nadie se sentaba- excepcionalmente, yo.

No sabía encender la cocina, echar a andar la lavadora, ni cambiar un bombillo. No sabía terminar un grabado -o sí que sabía- pero se acumulaban en la mesa para el día en que debía entregarlos en la Habana vieja.

Impecable en su guayabera azul cielo, yo manchada de pintura fresca, llena de papelitos, mensajes, recados que él me dibujaba por una hora de ausencia.

Le regalaron, sin dudas, el permiso de conducir. No sabía de dineros, cuentas, ni siquiera que había que inscribirse para tener alimentos. Julia o Ada quienes ayudaban en las labores de casa, siguiendo un consejo preciso nada tocaban, a no ser el trillo del pasillo.

Fayad tenía la creencia que el polvo protege, que si se abren puertas, se escapaban las cosas que amaba.

Pero sí sabía contar de Orígenes, quien era aquél poeta, de cómo se creo una colección, o una revista, de cómo Bretón le apadrinó para su exposición en Paris, o Nivaria le acuchilló las telas, o Retamar se peleó cuando él le quitó una novia… ahí desacralicé el mundo…entendí poemas en francés, en inglés, supe de geografías, de biografías -de Mahoma tenía, por lo menos cinco-. Le gustaba leer en voz alta, no levantaba los ojos, recitaba con delectación su obra, o poemas de otros, enfatizando los saltos de verso con leves movimientos de la mano.

Sabía escribir en una máquina de cuatro patadas y mucho a la mano y describir y corregir. Con el poema era diferente, se pegaba, al buril con las palabras hasta que consideraba llegar a un punto de no regreso. Entonces los databa, precisando hora de comienzo y de final. Como en una maternidad, poema a poema.

Cuando le conocí ya había escrito textos memorables; su nombre se estudiaba en manuales de escuela. Se había casado y divorciado dos veces, la tercera ocasión la viví en situación y escandalosa repartición de bienes, por poquito se muda a Matanzas. Contaba con cientos de ex amantes, hasta con una bailarina que se suicidó... En la puerta de casa dejaban cartas, girasoles, aviso de pasaje, golosinas...

Estaba marcado para el amor, a palos marcado.

Le asustaba la inocencia y me educó el gusto, el paso, el trazo, la mordacidad e ironía que deben agitarse con bondad. El tono de su voz era refinado y pleno de nobleza. Estaba marcado como un ahorcado delante de un café, por la fe y la creencia.

Conoció el infierno de recorrer pasillos de hospitales, donde vimos niños desfigurados, seres que parecían mutantes con tintas rojas que delimitaban las radiaciones; conocimos tardes en que el suero entraba lento y devolvía el poema, el escupitajo del toro, mientras caía su pelo, en un reguero interminable de pérdidas por la casa.

Conoció la tristeza de saber que se iba y teníamos cajones aún por abrir, textos mecanografiados; el tórculo que entendió que debía darnos una alegría, daba pruebas de equilibrio, las ediciones Vigía tendrían el apoyo de esta imprenta; estaba claro que publicaríamos a media Cuba…y éramos una “pareja de libros”- “el maestro y margarita” de Bulgakov se paseaban por San Lázaro camino al Almejeiras…-decía con ironía-.

La maqueta del museo de pequeño formato, la fundación en Guayos, reposaba bajo la lámpara Art Nouveau, que otra vez, se había desarmado, y que repararíamos después de la mudanza, el viaje a Nicaragua, quizás vivir lejos, lejos… vivir.

Nos habían abandonado, nadie quería verlo morir. Dios, que solos estuvimos con la muerte.

Fayad decidió hacer prueba de hombría e ir perdonando antiguas batallas líricas, afectivas, romper las destempladas lanzas de ex funcionario y perdonarse con humildad.

Le quedaba irremediablemente una falta, esta criatura.



En la foto arriba, Margarita con Fayad

*****Mis vivencias con El Moro están recogidas en la novela Amarar, que si dios salva, se publicara un día.


 
Tomado de la página amiga de Efory Atocha http://www.eforyatocha.com/

jueves, 29 de octubre de 2009

Poemas a un angel.

pasa tus alas por mi cara en la noche eterna
para saber, que aún sin tocarme, estas cerca.




Descuella tu estilizada figura
sobre la faena que me aguarda
la memoria no logra retener
los muchos nombres

Todo lo construido es ajeno en el tiempo
cuanto poner y quitar la tienda
cuanto vagar en el desierto
sin un atisbo de señal
para el regreso

En la arena cada pisada me hunde
y cuesta andar a tramos
agobiado por el sol
de un verano anquilosado
denso y pesado como
miel de purga

Asesto golpes de timón a la nave
pero es falso rumbo
espejismo
solo brillo de acero
resplandor inacabado

tus alas plegadas ante mí
atenúan el destello
amortizan
duermen
ocultan el rumbo
más dejan vivir la historia

Un poco de aquí, un poco de allá
la compañía incorpora
sus propios cuentos
de amores y serpientes

Gente de un mundo desconocido
de penetrante hazaña en la nieve
para medir los pasos
de todos entre tanto calor
y soñando,

¿Estaremos delirando?

Subo casi
camaleonicamente
por tu cintura en descubierto
bañada de sudor frió, salado
pegajoso
me aferró a los olores de una vida
que no cesa
caigo y me levanto
juego a estar en la frontera del vació

Caigo al fin hasta tus brazos que me esperan
lucido tal vez
inconsciente
en una jornada de amores que no acaba.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Cuando no tenga.

Cuando no tenga más aliado el poeta, que la sombra
deshecha, de una tarde cualquiera
enfundado en su atuendo de guardabosque
podrá la brisa enternecer su estrofa
pero su verbo radiante encenderá la vida.

SOLEDADES ETERNAS....

Esta soledad me conmueve,
esta soledad me apena,
quizas nunca la desee
pero me llega...

No sirve para crecer mas,
sirve para dejar en el aire...
la pena...

¿Este sera el final?

martes, 27 de octubre de 2009

Ángel Collado Ruiz: "A Fayad Jamís"

Edición especial dedicada al poeta Fayad Jamís Bernal (Ojocaliente, Estado de Zacatecas, México, 28 de octubre de 1930- La Habana, 12 de Noviembre de 1988)



A Fayad Jamís. El Maestro. Amigo de sus amigos, a su memoria y a su vida.

Por Ángel Collado Ruiz



Te conocí una tarde entre libros de segunda mano. Un viejo libro esperaba por mí, como esperan los niños, que alguien los devuelva a su casa cuando andan perdidos. Estabas allí, gastado en tus hojas de papel reciclado, en tu portada blanco y negro. Estabas en él titulo y en el nombre. ¡Tú nombre!


Así me pasó con muchos que conocí en aquellas tardes del Vedado, entre los ir y venir de pintores, escultores, poetas, escritores, ¿acaso ser poeta no es ser escritor?, Poesía es pasar sin ser visto en las alas de un viento que nos transporta sin asombro, ni vestigio de idea, eternamente.

Antes cuando alguien nos presentó cortésmente, un segundo tardó tu mano en alejarse, a medias, sin saber quien eras, como suele suceder, tal vez mas preocupado por decir mi nombre, que por recordar el ajeno, y este turco, qué hace, pregunté. Luego supe que no eras turco, eras mexicano. -

Lejos estaba México de mis pensamientos habituales. Es poeta y es mi amigo.

La tarde cae despacio, él frió habitual de Zacatecas me hace ir por un café.

Llevo conmigo el trofeo, lo sabes, eres en lo inexplicable, una compañía.

Otra vez el viejo amigo de mi amigo se atraviesa en mi camino.

Ante un café, solitario leo, devoro uno a uno los versos, cierro los ojos trato de imaginarte, el tiempo ha sido tanto. Cada poema, me trae una imagen de Cuba, como si leyera un libro de viejas cartas y recuerdos de los tiempos mejores. Los que pudieron salvarnos y no lo lograron. Pero la luz que emana de tus hojas-recuerdo, es como un viaje a través del tiempo.

Donde estarás ahora amigo de mi amigo, aquel que nos presentó un día en el Vedado, en la casa de ustedes. Están muy lejos de mí.

Pero ahora estas cerca, tengo tu presencia en unas hojas de acero que retan al tiempo y tu nombre en blanco y negro, simulando la vida.

Cae la noche y abro la puerta de una casa que rento, en Ojo Caliente. Aún dedico un tiempo a releer algún poema tuyo. Siento al viento que golpea la ventana. Un niño que escribía versos se pasea por mi jardín. Miro afuera, la ciudad duerme apacible.


Ángel Collado Ruiz: Profesor de Dibujo. La Habana, Cuba 3 de agosto 1956. Aspirante a poeta y escritor, vivo en San Luis Potosí, México. Esta por salir mi primer libro de poemas. El mes que viene sale un poema en una antologia en España. Esta en elaboración en San Luis Potosí , una Plaquette editada por la Casa del poeta José Othón con algunos poemas mios. Vinculado a una serie de personajes artisticos de Cuba, por obra de la suerte. Amigo de alguno de ellos. Estudie Modelado Mécanico y Dibujo Técnico en el Instituto Tecnologico Amistad Cubano- Sovietica.

Estudie Pintura en la Academia San Alejandro. Me desempeñé como prof. de Dibujo Técnico en el Instituto Tecnologico de Ciudad Escolar Libertad. Pertenecí a la peña fotografica del casco historico de la Habana Colonial. Comencé a trabajar en el año 1975, en el Ministerio de la Industria Electronica. Como Diseñador Industrial. Actualmente ejerzo como Profesor , Instructor en cuestiones relacionadas con la Calidad Educativa y como Gerente de Ventas. Vivo asilado en México, como turista por un año, desde 1984. Continuo siendo ciudadano cubano.

Foto de FJ., tomada de la Web


Foto de ACR., tomada de su blog.
 
 
Tomado de la página amiga de Efory Atocha: http//www.eforyatocha.com/

lunes, 26 de octubre de 2009

Sigfredo Ariel: "El Fayad que conocí"

Edición especial dedicada al poeta Fayad Jamís Bernal (Ojocaliente, Estado de Zacatecas, México, 28 de octubre de 1930- La Habana, 12 de Noviembre de 1988)




El Fayad que conocí

Por Sigfredo Ariel


 Fayad Jamís había estado para mí envuelto en muchas incógnitas. Su poesía me parecía contradictoria. Eran los tiempos en que el conversacionalismo era para la mayoría de los poetas jóvenes de inicios de los 80, pecado mortal. Yo no comprendía que el mismo autor de Cuerpo del delfín y Los Puentes hubiera escrito 23 y 12 o Con tantos palos que te dio la vida, poema famoso. La joven poesía era entonces tildada de escapista, libresca, hermética y muchísimas cosas más en artículos de periódicos y en oficinas influyentes. Creo que algunos rechazábamos de plano el lenguaje directo o la anécdota narrada en el poema como resistencia a aquellos ataques que a menudo sobrepasaban lo estético y se convertían en políticos.


No sé bien el año en que Fayad vino a residir definitivamente en La Habana. Lo vi unas cuantas veces, de lejos, en el Centro Carpentier o en la sede de El Caimán Barbudo, en la calle Paseo. Jamás pensé en acercármele motu propio. En el 85 lo pusieron de jurado en un concurso de poesía que yo gané. En la premiación me lo presentó Bernardo Marqués Ravelo, hombre muy diestro en acercar a las personas. Hablamos de música, de Billie Holiday, de Charlie Parker y de Charles Trenet. Tuvo la delicadeza de invitarme a su casa para escuchar algunos discos.

Unos días después nos aparecimos en su apartamento de 27 y O, Cira Andrés y yo. Cira llevó de regalo un flan de leche como sólo ella era capaz de hacer, confeccionado amorosa y heroicamente. -

En realidad vivíamos muy cerca de Fayad, lo que nos permitió visitarlo con cierta asiduidad durante una temporada. Recuerdo sus grandes tazones de cerámica mexicana repletos de té negro “de bolsita”, unas copitas de añejo en el atardecer o la alta noche, y algunos discos que me prestó --–el Abbey Road, uno espléndido de Ella Fitzgerald con Elis Larkins–, y un par de novelas. Nosotros soñábamos con hacer una imprenta en la Casa del Joven Creador, él se entusiasmó con la idea, nos mostró muchas de los resultados de sus aventuras como impresor, editor y diseñador, libros mínimos hechos con pocos recursos, en La Habana de los años 60, y más tarde en el distrito federal. Me regaló un ejemplar de Las lluvias, traducido por Lezama, que él había publicado en los tiempos de La tertulia.

Lo visité en otras ocasiones con mi querida amiga Albis Torres hasta que me decidí a aparecerme solo, con cualquier pretexto, para conversar un poco, oírlo más bien. Una vez le llevé en un casete una vieja grabación de Arcaño y sus maravillas, era un danzón que se llama El moro eléctrico, porque sus viejos amigos le decían El Moro. Para mí siempre fue Fayad, y ante él me sentí siempre sobresaltado.

Él estaba, invariablemente haciendo planes. Escribía y publicaba poemas, hacía diseño de telas y se iba al taller de la Plaza de la Catedral a hacer litografías. Había hecho instalar un tórculo para imprimir grabados en metal en la sala de su casa que no sé si tuvo tiempo de usar. Tuvo la gran suerte de encontrar amor y apoyo de todo tipo en la poetisa Margarita García Alonso, a quien le publicó un hermoso libro. Hacían una pareja cálida e inteligente. Eran felices. Fayad hablaba en tono bajo y despacio (speak low, como la canción), y pronunciaba muy bien todas las eses, tal vez por haber estado tanto tiempo en México.

Contaba anécdotas de sus duros tiempos parisinos y de los aún más duros, cuando vivía en un cuartico en la Plaza del Vapor, sin demasiado dramatismo, intercalando anécdotas simpáticas en las que a menudo un amigo no quedaba muy bien parado. En sus conversaciones reveló algunos episodios terribles de los tiempos que luego se llamaron quinquenio gris o decenio negro. No creo que albergaba rencores. Tenía sentido del humor. Reía con deseos, pero sin estridencias.

Una noche en su casa leyó unos poemas (canciones a La Habana, decía él) que le habían publicado en la revista de la Biblioteca Nacional. Ya sé que no son muy buenos, pero tal vez sirvan para la música, dijo. Él estaba muy orgulloso de que un poema suyo se hubiera hecho popular años antes como letra de canción (Cuando miro a tus ojos veo en ellos la Patria, que cantaba Sara González). Esa velada fue lenta y extraña. Fayad estaba triste. No sé si ya le habían advertido que padecía cáncer.

Dejé de visitarlo de pronto. Supe que lo sometían a tratamientos de quimioterapia. A veces, estando en casa de Pepe Rodríguez Feo, quien vivía en su esquina, pensaba ir a visitarlo o al menos llamarlo por teléfono, pero no me atrevía. Una mañana, bajaba yo por la calle de San Francisco, por el parque de los Estudiantes, y allí lo encontré con Margarita. Llevaba una gorra. Nos dimos un abrazo y me reprochó sonriente: Si antes me querías, era por el pelo. Yo prometí ir a verlo, llevarle no sé qué, según la malísima costumbre que tengo de prometer y luego no cumplir. No lo vi más.

Supe de su muerte en la sala de Albis Torres. Carlos Augusto Alfonso llegó del cementerio con la noticia. Nos tomamos una botella de vino barato en su memoria y comimos algo. Luego llegaron Omar Pérez, Víctor Fowler y Bladimir Zamora. A los pocos días Alberto Rodríguez Tosca hizo un programa de radio dedicado a Fayad y me invitó. Me emocioné mucho en el estudio, quizás porque fue el momento en que caí en cuenta de que el poeta se había ido, esta vez de verdad. Por mucho tiempo a muchos nos resultó extraño pasar por la esquina de 27 y O y no pensar “allá arriba está el tipo”.

En el patio del Segundo Cabo, hace unos meses, vi una revista en el exhibidor de la librería. Ahí estaba su cara, medio socarrona, impresa en negro y sepia en gaceta, contemplándonos. Entendí que yo (o mejor dicho, mi escritura) estaba más cerca de su poesía coloquial que la de su juventud, que tanto deslumbraba al tipo que fui a los veinte años. Me hubiera gustado hablar de esto con él. En realidad, me hubiera gustado hablar de muchas otras cosas con Fayad Jamís.


El rostro de Fayad

Como un galán del cine mejicano


su glorioso pelo negro, la sonrisa medrosa

de quien no está seguro

si gusta todavía a las muchachas

alarma primordial

descubro / en la contraportada

de papel gaceta sus ojos continuos

sobre el grupo en que ahora estoy:

cada quien con un vaso

de cartón paliando el retraimiento

abriéndose paso en las espaldas y el púrpura

del cielo de La Habana en su final,

que es el mejor instante

su bruno bigotico de villano y el tono

de la voz como cortado por aspas / luego

en la conclusión de la camisa inmaculada,

el rostro de un Fayad de medio siglo

cuando leía sus poemas para mí

algo recalentados

en la sala siempre ajena

frente a una columna de madera zoomórfica

en las tardes de su apartamento colosal

atestado de música y unos cuantos

camaradas de tiempos vengativos

seguro de que siempre

yo saldría perdedor

si le ofrecía guerra pues mi mujer

de entonces, que era hermosa

y todas las mujeres lo adoraban.


Fayad Jamís nació en Zacatecas, México en 1930 y murió en La Habana en 1988. Desde 1951 expuso con regularidad en Cuba e integró el grupo de "Los Once". En 1954 se trasladó a París, donde, dos años más tarde, efectuó su primera exposición personal patrocinada por el poeta André Breton. Regresó a Cuba en 1959. Poeta, pintor, diseñador, periodista y traductor, fue coeditor de las

Ediciones La Tertulia y director de Ediciones F. J. Fue jefe de la plana cultural de Combate y del suplemento dominical del periódico Hoy. Ejerció como profesor de pintura en la Escuela Nacional de Arte de Cubanacán. Fue miembro del ejecutivo de la Sección de Literatura de la UNEAC y director de la revista Unión. Desempeñó el cargo de consejero cultural en la Embajada de Cuba en México durante once años. En 1962 obtuvo el premio de poesía en el Concurso Casa de las Américas.



Sigfredo Ariel: Santa Clara, 1962. Poeta, narrador, ensayista, dibujante, guionista de radio, cine y televisión, productor musical. Desde hace veinte años trabaja en la radio y la televisión cubanas, escribiendo y dirigiendo programas culturales. Ha publicado artículos, ensayos y entrevistas sobre estos temas en revistas especializadas de varios países. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, alemán, ruso, italiano y francés. Aparece en numerosas muestras y antologías de la poesía cubana contemporánea. Ha recibido los premios de poesía El Caimán Barbudo (1985 y 1988), Premio Abril (1990), Premio La Gaceta de Cuba de Poesía (1995), Premio UNEAC de Poesía (1998 y 2005), Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén (2002). Premio Nacional de la Crítica (2002 y 2006), Premio Internacional ULCRA del Audiovisual Latinoamericano (México DF., 1990), Premio al mejor guión inédito en el XVIIII Festival de Cine de La Habana de 1997 y, en ese propio año, la Distinción Por la Cultura Nacional. Recibió en 1999 la Medalla conmemorativa Fundación de la Ciudad de Santa Clara. Los poeamas aquí publicados pertenecen al libro inédito, Objeto Social.OBRA PUBLICADA:Algunos pocos conocidos (Ediciones Unión, 1987): Premio David - UNEAC, 1986.El enorme verano (Editoria Abril, 1995): Premio Pinos Nuevos.El cielo imaginario (Ediciones Vigía, Matanzas, 1996).Las primeras itálicas (Miguel Gómez Editores, Málaga, España, 1997).Hotel Central (Ediciones Unión, 1998): Premio UNEAC, Julián del Casal, 1997.Los peces y La vida tropical (Editorial Letras Cubanas, 2000).Manos de obra (Editorial Letras Cubanas, 2002): Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, 2002.Born in Santa Clara (Ediciones Unión, 2006 y 2007): Premio UNEAC de Poesía “Julián del Casal “ 2005, y Premio Nacional de la Crítica 2006.Cielo imaginario (2008).Reside en La Habana.


Foto de FJ tomada de la Web.

Foto de SA: DR.

Tomado de la página amiga de Efory Atocha http://www.eforyatocha.com/

RECUERDOS

Recuerdo los juegos infantiles, mi infancia,

la adolescencia y mis amigos

los aromas, las madreselvas,

aún perdura en mi alma esa fragancia.



Los chicos de mi barrio….la escondida,la mancha,

el rango y mida, el vigilante y ladrón,

….hacernos la rata en el colegio

para ir a la laguna mas honda, mas ancha.



Todos mis amigos disfrutan la viña del Señor,

yo aqui esperando que me llame para encontrarme

con mi amada, con ella seguiremos

nuestro juego terrenal y mi vuelo será el mejor.



Siempre me sentí afortunado

mis padres y mis hermanos

siempre los tuve y los tengo

en mi corazón muy bien guardados.



La mesa de los domingos

...dia de descanso laboral

el arroz con pollo

infaltables asados,

puchero de gallina,

ravioles o fideos por la “vieja” amasados.



Mesas humildes en

desayuno,almuerzo, a la tarde

café con leche , pan y manteca,

estan guardados en mi memoria

cena guisos, asado a la parrilla

siempre abundante, felices momentos de mi historia.



Que tiempos aquellos,

soy el tercero de mis ocho hermanos

en mi niñes y adolescencia

he vivido con ellos dias muy bellos.



Cinco de ellos ya estan en su casa celestial,

quedan aún aqui dos hermanas

en este espacio terrenal,

oro por ellas todas las mañanas.



Mi madre y mi padre nos criaron

con el rigor de aquellos tiempos,

educación esmerada, respeto y bondad,

sabiduría heredada de la vieja España

prolijos en el decir con amor y humildad.



Es el momento de hablar,

para decir algo bueno es mejor cantar,

como hacen las aves al comenzar sus vuelos

para su alimento buscar.



Cada una con su ángel espiritual.

el humano es un ser racional dominador de todas las especies,

si quieres estar cerca de Dios a ninguna desprecies.



De todas aprenderás algo

si atento las observas cada una en su momento,

en su lugar hará lo que un

Ángel le indica haciendo lo que sabe, VOLAR !!!



No han tenido, ni tienen, tampoco tendrán,

maestros, escuelas, universidades,

de ellos diariamente recibimos

sabiduría ancestral en majestuosas verdades.



Sebastián Alonso Corral-13-07-2009.-

es parte de mi vida, y quiero dedicarla

a todos los que me quieren…

a toda mi hermosa familia, hijas con sus

compañeros de toda la vida, con ellos cada una, ha

logrado que yo tenga a los 90 años nietos y

bisnietos adorables..

viernes, 23 de octubre de 2009

Renacer



Renacer

Transcurría el año 2060. El mundo se dividía en dos partes. El Norte, que comprendía Estados Unidos, Canadá, Europa y parte de Asia. Y el Sur, que abarcaba todo el resto.
En el primer sector se hallaban las grandes ciudades con sus puertos, rascacielos e infinitas redes de autopistas. La gente vivía en casas inteligentes que automáticamente encendían la luz, la calefacción o riegaban las plantas. Los autos eran manejados a control remoto y los camiones de carga se programaban para que conduzcan solos. La forma de comunicarse era mediante teléfonos pulsera que iban abrochados en las muñecas. No existía el dinero. Todo se pagaba con tarjeta.
En cambio el segundo sector era la cara opuesta. Allí el suelo estaba tan explotado por las empresas del norte que ya había lugares donde no crecía mas nada. Los ríos se hallaban contaminados. Sus habitantes vivían en pequeñas casillas de lona, cartón y barro. No contaban con escuelas ni hospitales. En los centros urbanos era normal ver como se moría la gente desnutrida en las calles. El límite entre ambos sectores lo marcaba una amplia franja de seguridad.
Un científico viajó de Nueva York a Nigeria. Quería ver como evolucionaban los mas de diez tipos de enfermedades que azotaban a esa región de Africa. Cuando llegó se encontró con que allí no había nada. Solo piedras. Al entrar la noche observó luces en el cielo. De pronto comenzó a llover. Notó que aquello que caía no era agua, sino un líquido espeso que le quemaba el cuerpo. Mas tarde ya se hallaba sin vida.
Luego fueron varios mas pero les ocurrió lo mismo.
Semanas después las autoridades de ese centro, al no tener noticias, enviaron un amplio equipo médico montado en varios aviones que marchaban en fila. Apenas llegaron se produjo una lluvia que derritió a los primeros matando a todos sus tripulantes. Solo se salvaron los que iban en el último. Quienes al estar mas lejos pudieron esquivarla para luego aterrizar.
Al bajar caminaron hacia donde cayeron los restantes. No encontraron mas que hierros retorcidos. Enseguida aparecieron tres hombres vestidos de rojo, calvos y de piel extremadamente blanca. Intentaron establecer dialogo pero no respondían. Agarraron a uno y lo subieron al avión.
Durante el viaje les dijo que integra una comunidad dedicada a recorrer el espacio y brindar ayuda a planetas con problemas, como en este caso la Tierra. También les hizo saber que tienen su propio idioma pero se comunican con los humanos a traves del inglés.
Una vez en el aeropuerto de Nueva York se presentó ante una multitud. Allí explicó sobre la dificil situación por la que atravesaba la Tierra y que la única solución era destruirla para que despues volviera a renacer la vida tal como sucedió hace millones de años. Además comentó que ya empezaron a actuar en la zona Sur para después hacer lo mismo en el Norte. Por último criticó duramente a la humanidad por no cuidar su planeta. Por dejar que llegue a ese lamentable estado sin hacer nada para evitarlo.
Ni bien terminó de pronunciar esa frase juntó sus manos y las llevó hacia la frente. Luego se iluminó de amarillo y desapareció.
A la mañana siguiente toda la gente se levantó atemorizada. Nadie sabía lo que iba a ocurrir ni cuando esos seres iniciarían los ataques.Sin embargo las semanas pasaban y todo seguía igual. Lo que hizo que ese tema lentamente quedara en el olvido.
Las cadenas textiles o alimenticias continuaban mandando robots para talar árboles o cazar animales. Las aguas se seguían contaminando. Incluso había muchos que decían que fué un invento de los medios para vender mas diarios y revistas.
Un día un grupo de empresarios comprobó que aquello era cierto. Que en el Sur ya había enormes porciones de suelo convertidas en piedra y polvo. Esto los llevó a organizar protestas en distintas ciudades. Pedían que los Gobiernos hagan algo para defenderlos. Temían quedarse sin productos para vender. Luego se les sumaron artistas y profesionales argumentando que si desaparece ese sector se acabarían el agua y los alimentos.
Ante estos reclamos las autoridades de los diferentes paises prepararon un amplio operativo en conjunto. Estaban dispuestos a enfrentar a esos seres. Para ello enviaron una innumerable cantidad de barcos, tanques y aviones.
Sin embargo ese objetivo no lo pudieron concretar. En cada sitio donde se hallaban fueron alcanzados por esa lluvia que los derretía. Mandaron varios refuerzos mas pero les sucedió lo mismo.
Días después la televisión dió un informe explicando que ya no quedaba nada por hacer. Que aquellos eran superiores. Lo que hizo que muchos huyeran enloquecidos de las ciudades, otros dispararan contra edificios gubernamentales.
Mas tarde fueron atacadas Londres, Roma y París. A esta altura el ánimo de la gente pasó a la depresión. Los suicidios se multiplicaban, nadie tenía ganas de salir de sus casas.
Una vez que todo el planeta era un manto rocoso estos individuos se sacaron sus máscaras mostrando su piel verde, sus orejas puntiagudas o el tercer ojo que llevaban en la frente. Luego se abrazaron, formaron una ronda y salieron corriendo en una misma dirección. Enseguida el cielo se llenó de luces que pronto se borraron.Siglos despues apareció nuevamente el agua. Mas tarde los animales y vegetales.Por último el hombre.

lunes, 19 de octubre de 2009

AUTORES DE LA CONTRACULTURA CUBANA (ACTUALIZACIÓN)







Pedro Pablo Oliva, 1949


"y que mala Magadalena".

 
 
 
 
 
 
   

Tomado del blog: http://codelamarga.blogspot.com/2009/10/invitacion-autores-de-la-contracultura.html


Estoy bajo el agua y los latidos de mi corazón producen círculos en la superficie.

Milan Kundera

LOS POETAS CUBANOS YA NO SUEÑAN

Los poetas cubanos ya no sueñan
(ni siquiera en la noche).
Van a cerrar la puerta para escribir a solas
cuando cruje, de pronto, la madera;
el viento los empuja al garete;
unas manos los cogen por los hombros,
los voltean,
los ponen frente a frente a otras caras
(hundidas en pantanos, ardiendo en el napalm)
y el mundo encima de sus bocas fluye
y está obligado el ojo a ver, a ver, a ver.

Heberto Padilla

Poema Cruz De Palomas de Fina García Marruz

Para Isabel, que me enseñó la basílica de San Clemente
(Mosaico del ábside, s. XII)

Creíamos que la cruz
era sólo de amargura
y ahora vemos las palomas
poblando sus travesaños.
(Verdad que es en San Clemente y en el siglo de María.)
La cruz echa las raíces
de donde, en círculos magos,
nace la vida; los ciervos
beben el agua brotada
del Dolor; bajo su fronda
los hombres y las mujeres
se afanan en sus oficios,
y por las tablas nocturnas,
blanquísima, las palomas
caminan. Es su jardín.


En libertad


Dónde libertad dejas tu trazo sereno de verde fino
verde de bosque tropical, no verde de olivo asesino
Dónde cantan tus hijos la música de sus entrañas
en que rivera olvidada siembran flores para los muertos
Quién será con su saya de almidón y su guayabera
en una fiesta de un pueblo lejano y desconocido
Quien te mirará a los ojos y reconocerá tu piel y tu olor
como yo lo he reconocido en ti, amor mío
Hasta cuando seremos lamento y llanto en la tertulia
y las miradas se volverán al escuchar nuestro acento
Iremos de luto por la vida en nuestra bulla cotidiana
muriendo por dentro en tierra ajena, agradeciendo
Esta mañana el monte tiene lagrimas blancas y transparentes
la lluvia de mis ojos se ha marchado cuando apareciste
Esta mañana tu resplandor me cegó, por un instante de alegría
tu fulgor de vida, entre mis dedos fue un motivo de creación.

Ángel Collado Ruiz


Marginados

Paz que nos da la escapada
necesita de un regreso:
es paz enferma, por eso
mi paz es paz fabricada:
mi libertad maniobrada
por obsoleto recurso.
Texto del rojo discurso
viaje obstinado, bien triste.
La arenga que nos insiste
es bala rota en su curso
Marginados pretendemos
que la paz se vuelva cierta,
la paloma negra y tuerta
por símbolo adoptaremos.
¡Palomas! ¿Por qué queremos
que tenga plumas la paz?
¿Y blancas? No sé ¿Podrás
a lo mejor marginado

darle su vuelo adecuado;
flecha que atraviesa en gastado rumbo cualquier pecho?

http://denisfortun.blogspot.com/
martes, octubre 20
Publicado por Fernandina de Jagua II

INVITACIÓN A AUTORES DE LA CONTRACULTURA CUBANA


...que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.


(UNESCO, 1982: Declaración de México)

Invito a todos los comunicadores virtuales que poseen una bitácora a sumarse este 20 de octubre, Día de la cultura cubana, a establecer nuevos valores, una contracultura que exprese la dignidad y los valores esenciales del ser humano, entre ellos la libertad de opinión, y peguen en este espacio -que dejo abierto- o el suyo, poemas, frases, textos de su creación o de otros autores dispersos por la dictadura.

No puede seguir este estado gravísimo, de cubanos en tierra y otros de mar afuera. Los códigos han cambiado, muchos se expresan a la perfección en otras lenguas, han aprendido del mundo lo bueno, lo malo de crecer lejos de los suyos; otros quedan en el encierro de bibliotecas limitadas, bajo el paternalismo de quien brinda un pedazo de pan, bajo la oficialidad. Los hay, hasta el ministro de la Habana que censura, chantajea, extorsiona a creadores.

Muchos conspiran contra si, en lo políticamente correcto según el campo donde se sitúan, muchos pagan caro la osadía del decir, o del no decir - pues hoy que nazca ese deseo y cobre forma.

Los textos conformaran la primera antología virtual de la contracultura cubana, en protesta por la falta de libertades en la isla.

A ustedes poetas, la capacidad de cambiar ese proyecto inacabado, en que somos autores.

Aquí dejo algunos:

Un poeta muerto bajo un puente, por quitar el país…

PAPIRO DEL CONSEJO

A dos poetas di estos consejos:
A uno
que tu poesía sea la flecha que perfora el corazón
del lobo en la mañana
delicada y sugerente como una mujer velada
misteriosa como esas pirámides que le nacieron al mundo
sonora como la flauta del pastor
breve y concisa como la vida
Y al otro
que tu poesía venere a los antepasados
a los dioses de tu pueblo
a los reyes
a los guerreros
Poetas al fin, no siguieron mis consejos.
El primero es el cantor oficial de la corte.
Al otro
Lo mataron

Luis Marimón
Herencia de la soledad.
Ediciones Matanzas, 2005


Un poeta que han castigado por homosexual
y ser profundamente anti injusticia; quiere morir en Madrid.

Un hombre esta partiendo

Un hombre esta partiendo
Un hombre siempre esta partiendo, alegándose de la orilla
como un naufrago que va y viene en su balsa,
bajo el quitasol que ha fabricado en su afán por sobrevivir
En un mar que por dentro y fuera le devora.
Un hombre esta partiendo,
recogiendo constantemente sus aperos,
la diminuta poesía que forma su vida,
la gravedad del misterio que le lleva hacia la lejanía del que mira
marchar la orilla, fuer ay de toda vuelta de olas.
Las aguas que ascienden, boca que traga su figura y sombra,
hacen de un hombre arena que asoma y se hunde.
El y la orilla nunca se encuentran: un hombre que siempre parte
y una orilla que al parecer se detiene cuando en realidad se aleja
fantasmagóricamente, como una gran fragata requerida por un aviso monárquico;
El hombre, aunque amando mas el deseo de vivir que la misma vida,
reconoce que las verjas por donde puede comenzar su nuevo mundo,
la isla que él mismo mira y que le mira,
será también gota del mar,
un irretenible fustazo de luz bajo las olas.


David Lago González
Los hilos del Tapiz
Colección Betania de poesía, 1994

Una poeta que vive en la ciudad donde nací

Las batallas que perdí (fragmentos)


La batalla que perdí a las once de la noche frente a la página
que saltaba sin leer. A las cinco de la tarde diciéndote adiós, sabiendo
que es un juego porque adiós seria si no fueras a regresar. Pero volverás,
creo. Adiós fuera si no sospecháramos que Dios dejo de mirarnos por un
tiempo que aun no sabemos si será fatigosamente corto o soportablemente largo.
…Las batallas que perdí me permiten arrastrarme hasta tu piel y sentir
como pones tu mano en mi cabeza porque a nadie que regresa de la guerra,
a nadie que pierde las batallas se le niega el agua, ni el alimento ni el calor de
tu cuerpo en el camastro estrecho, ni tus piernas anudadas a mi cuello,
colocando allí la cinta de las condecoraciones que no recibiré, los vítores que
no habré de oír cuando aparezca sin vestidos, con ojeras tremendas, tambaleante,
a la entrada de la aldea que desde hace mucho tiempo no guerrea ni me necesita.
Ni espera.

Laura Ruiz
El camino sobre las aguas
Manjuari, 2004


Y yo, que estoy cansadísima de la falta de unidad hasta para hacer una antología que muestre nuestra situación.

Oración a Bernard Fokke
“Se te considera un diablo”

Bernard Fokke, has viajado de Batavia a Holanda en noventa días
gracias al diablo y sus poderes mágicos.
Escucha, yo he permanecido toda la vida
gobernada por el viejo de la barba y en silencio
-si había palabra por medio, el barco desaparecía-
ni siquiera canto, menos blasfemo
en la borrasca, sin rumbo de la patria.
Escucha holandés errante, navego mi miedo
cambio de aspecto cuando se me acercan,
ando sin tripulación y desespero,
vuelve loco al capitán de mi isla, mátalo de una vez
que es hora de que regrese a puerto.

Inédito de Maldicionario.
Margarita Garcia Alonso.

Blog @cción por la Libertad en Cuba, 20 de octubre 2009
Día de la “Cultura” cubana

http://codelamarga.blogspot.com/2009/10/invitacion-autores-de-la-contracultura.html

domingo, 18 de octubre de 2009

PARA CARMEN RIVERO


Esa mujer que cual sirena me ha cantado una bella canción, su voz es el refugio de mi nostalgia.

He encontrado un lugar mullido
Donde mi nostalgia se hace añicos
Donde el corazón me bombea sin temor
He encontrado  un lugar llamado “Paraíso”
Lugar cálido, lugar recogido
Donde la distancia se hace pequeña
Donde el pasado ya no mora por mi mente
Donde el tiempo se ha parado para dejarme respirar
Donde el silencio ya no me hace daño
He encontrado un lugar mágico
En el que puedo volar, sin miedo a caer
En el que puedo distraerme y relajarme
En el que una brisa me acaricia sin previo aviso
En el que me manejo sin mapas, sin brújula
Donde las cadenas están sueltas,
Donde las rosas huelen a libertad
Donde el secreto mejor guardado “eres tú”
¿De qué lugar  hablo?  ¿Dónde está esa llave secreta?
Es tu corazón, solo tú posees esta llave, solo tú
Pero me has hecho una copia y puedo abrirlo
Gracias, amiga, me siento tan querida…


SILVIA OCHOA AYENSA