jueves, 1 de abril de 2010

Juan el pescador

Juan el pescador.


Ni bien amaneció Juan preparó su caña y se fué a pescar.
La playa estaba hermosa. Con un sol brillante que se asomaba entre las aguas de un mar totalmente calmo. No había viento ni tampoco nubes.
A media mañana, luego de haber sacado varias corvinas y borriquetas, Juan terminó de pescar. Se puso a leer el diario. Después se dió un chapuzón y se tiró en una lona. Para ello cerró los ojos.
Mas tarde sintió que algo le cayó encima hasta envolverlo. Abrió los ojos y vió que era una enorme red. Quería quitársela pero no podía. A la vez que descubrió que esta terminaba en una enorme soga que lentamente lo iba arrastrando hacia el mar.
Una vez adentro del agua, agotado de hacer fuerza para soltarse y ya casi sin poder respirar, se encontró con varios peces que con sus dentaduras tiraban de la cuerda. De pronto uno de ellos le dijo_ esto es una venganza por todo lo que nos hicieron. Así como ustedes se divierten pescándonos para luego comernos nosotros vamos a empezar a hacer lo mismo.





domingo, 28 de marzo de 2010

¡Hasta siempre!

Queridos compañeros.
Ha llegado la hora de decir adiós a una etapa de mi vida y este blog está dentro de esta etapa, es por tanto que vine a despedirme. No sois los únicos de los que me estoy despidiendo, lo cierto es que ya anteriormente me he despedido de otros blogs en los que participaba, en ningún caso es nada personal, simplemente dejo ir aquello a lo que no puedo ser fiel, voy a emprender nuevos caminos. Me ha gustado mucho participar con vosotros en este bello proyecto literario, he aprendido muchas cosas lindas de todos y cada uno de vuestros escritos, y he compartido un trocito de mi mundo a través de: versos, relatos, cuentos… Gracias por todas las cosas lindas que me habéis regalado y que me han emocionado, me las llevo conmigo y las guardo en el corazón, no os quepa la menor duda.
Os deseo todo lo mejor del mundo. Nunca os olvidaré, gracias.

SILVIA OCHOA AYENSA

lunes, 22 de marzo de 2010

Una historia.

Una historia.

A continuación vas a conocer una historia. Pero una historia de verdad. De aquellas que te sorprenden.

Podés leerla cuando y como quieras. En la cama, tomando sol en algún parque, en el colectivo...

Es apta para todo público. De uno a cien años. No contiene pornografía, mensajes ofensivos o incitación a la violencia.

Si tenes ganas de ir al baño andá ahora. Digo así estás mas cómod@ y la lees mas tranquil@

Para acompañar todo también podes hacerte mate con galletitas, prender algún cigarrillo, destapar una cerveza, etc

Si tenes frío ponete un abrigo, si tenes calor sacatelo. Si estas bien así no te pongas ni saques nada.

Bueno ahora sí. Quitate los auriculares de tus oidos, apagá la televisión y no le lleves el apunte a tu celular.

Pensá... ¿ Cuanto dura tu vida ? Décadas. ¿ Cuanto tardás en leer esto ? Minutos. Así que en promedio no te hace perder demasiado tiempo.

Espero que no me insultes. Si lo haces te pido que sea solo yo el destinatario de tus palabras. No metas en el medio a mi familia que no tiene nada que ver.

Preparate.

¿ Y si te digo que todo termina acá ? ¿ Que solo es esto y después ya no hay mas nada ?

¡ Siii... ! Todo era una broma. Esa " historia " nunca existió.

jueves, 11 de marzo de 2010

Si se pudiera

Si pudiera vivir sin el recuerdo


como vivo con mis penas

una callada tarde te sentiría

posada sobre mis labios

que sin desidia te mencionan

imaginar tú pecho tierno

mi fiel dilema



Si del soñarte sin verte alegro

alfombrado de besos

tu cuello esparce quietud ligera

que el viento inquieto

 sabio se encuentra

formas diversas para traerte

miércoles, 10 de marzo de 2010

Otras veces


Ángel González a los 4 años.


Quisiera estar en otra parte,
mejor en otra piel,
y averiguar si desde allí la vida,
por las ventanas de otros ojos,
se ve así de grotesca algunas tardes.

Me gustaría mucho conocer
el efecto abrasivo del tiempo en otras vísceras,
comprobar si el pasado
impregna los tejidos del mismo zumo acre,
si todos los recuerdos en todas las memorias
desprenden este olor
a fruta madura mustia y a jazmín podrido.

Desearía mirarme
con las pupilas duras de aquel que más me odia,
para que así el desprecio
destruya los despojos
de todo lo que nunca enterrará el olvido.

Ángel González. Poeta, catedrático y ensayista español nacido en Oviedo en 1922. Su poesía, llena de contrastes, discurre entre lo efímero y lo eterno, características que llevan al lector a divagar y soñar en los temas del amor y de la vida. Fue maestro nacional, licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo y periodista por la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Enseñó Literatura Española Contemporánea en la Universidad de Alburquerque, U.S.A., habiendo sido profesor visitante en las de Nuevo México, Utah, Maryland y Texas.
Miembro de la Real Academia Española, fue galardonado, entre otros, con el Premio Antonio Machado en 1962, el Premio Príncipe de Asturias en 1985, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1996 y el Primer Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada en el año 2004.De su obra se destacan los títulos: "Áspero mundo" 1955 , "Sin esperanza, con convencimiento"1961, "Grado elemental" 1961, "Tratado de urbanismo" 1967, "Breves acotaciones para una biografía" 1971, "Prosemas o menos" 1983, "Deixis de un fantasma" 1992 y su último libro,"Otoño y otras luces" 2001. Falleció en Madrid el 12 de enero de 2008

martes, 9 de marzo de 2010

Bajo una pequeña estrella


Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.

Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.

Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.

Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.

Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado por alto a cada segundo.

Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo el primero.

Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.

Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.

Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco de un minué.

Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño a las cinco de la mañana.

Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.

Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.

Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,

inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,

absuélveme, aunque fueras un ave disecada.

Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.

Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas respuestas.

Verdad, no me prestes demasiada atención.

Solemnidad, sé magnánima conmigo.

Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.

No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.

Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.

Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos, cada una de ellas.

Sé que mientras viva nada me justifica porque yo misma me lo impido.

Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas y que me esfuerce

después para que parezcan ligeras.



Wislawa Szymborska (Polonia, 1923)
Premio Nobel de Literatura 1996

Versión en español de Abel.A. Murcia
Imágen: http://desahogocreativo.blogspot.com/2009_11_15_archive.html

lunes, 8 de marzo de 2010

Mujer Divina, de Miriam Quirch

Para mis amigas y para los amores de mis amigos, por ser hoy el dia de la mujer,



Contesta Al Poema De Una Amiga

AZU,...De que manera tan linda y correcta nos as descrito.....Somos todo Azu...Que mujer no lo es todo?

Sabes? Esa fue la intencion de Dios.....

Su intención? Crearnos asi para que podamos llenar todo vacío.

En nosotras esta toda "SU" intención.....El creo, miro, y observo para ver que era lo que estaba ausente...

Y entonces nos creo a nosotras, la mujer...

Pero antes de comenzar su obra se dio cuenta que su intención nunca se haria realidad si no la hacia con algo que tuviera ya en si, parte de El.....Y fue entonces mi amiga, que en vez de fango uso a Adan.

Esa era en la única materia donde se encontraba algo de El.....

Es de ese echo donde nace lo que somos....No fango uso, mas bien vida uso. Y es por eso que en los ojos de una mujer vida hay....En el vientre de una mujer vida hay...En un hogar si una mujer esta, vida hay

Si Azu, somos diferentes..... En nostras la vida siempre estubo. Nunca ausente de nosotras estuvo la vida

Somos especiales por ese echo. Por el echo que en esta tierra, no hay criatura creada con la sustancia, con la que nos creo a nosotras. Una sustancia con vida...Una sustancia que en ella vivia parte de Dios ya

No es por gusto, ni por casulidad, que las palabras "Mujer Divida" describre en breve y muy correctamente todo lo que somos.



Mirian Quirch

Recuerdos del más allá años pasados y mis poemas preferidos.



Poema escrito para un día como hoy

Cual de todas soy…!

Soy una mujer, una niña interna, una abuela sabionda.
El mar embravecido pidiendo amor a gritos.
La lengua que no tiene descanso en su andar diario guiando a sus hijos.
Aquella que con el tiempo aprendió que la prudencia
es necesaria para sobrevivir en estos campos.

Soy esa mujer que no deja de soñar ni de sentir.
Soy el Tocororo enamorado,
que aunque pasen muchos años sigue allí sin perder su raíz.

Soy una mujer que se equivoca,
que se ha caído mil veces y aun alza su frente con orgullo.
Haciendo más fuerte su andar.
Sirviendo de ejemplo a los hijos que supo engendrar.

Soy una mujer que ha llorado hasta derramar su alma en un canto.
Que ha perdido su nido en un torbellino y lo ha vuelto a armar
porque ha tenido fuerzas para luchar.

Soy un vientre de mujer, soy el ovulo fecundado,
el esperma que ha llegado.
Para engendrar lo más bello que existe y que se crea dentro de mí.
Soy un pujo en el ocaso dando al mundo un nuevo ser.

Soy una mujer, un papalote de sueños,
El mes de marzo lleno de amor.
Una barca en alta mar luchando con las olas en su vaivén peculiar
Hasta podría ser una princesa, un hada encantada
una gaviota extraviada.

Soy una mujer en un beso
una luciérnaga que vuela sobre mares y montañas
buscando el amor entre tanta soledad.

Y me preguntas tu, cual de todas soy….?

Soy una mujer, una niña interna, una abuela sabionda
Soy la mujer, la amiga, la hermana, la madre,
una fragancia empedernida
Unos pechos que amantan el sabor del nuevo día.


Melba Mercedes Almeida – Azucala
copyright © Todos los derechos reservados.



http://azucala-elmarabuenconado.blogspot.com/

jueves, 4 de marzo de 2010

Al irse el sol.

Al irse el sol.


El sol se ocultó en aquel atardecer. La luna era un enorme globo naranja. Hacía mucho calor. En el cielo no había estrellas., estaba todo oscuro. El suelo, que anteriormente albergaba pinos, álamos y rosales de todo tipo ahora era un manto de rocas rojas.
El muchacho caminaba por aquel sendero. Cada tanto se cruzaba con árboles muertos, esqueletos de animales. Le resultaba extraño ese paisaje. Jamás había estado en un lugar así. Sin embargo no se detenía,seguía caminando.
Al llegar a la ciudad se encontró con que esta ardía en llamas. Había explosiones, derrumbes de edificios. No entendía por que no aparecía ninguna persona ni se oían gritos o sirenas. Todo se hallaba en absoluta calma. Como si no hubiese nadie alli.
De pronto llegaron varias criaturas grises que poseian un cuerpo delgado en forma de cilindro. Los cuales contaban con brazos y piernas terminados en garras y una cabeza que albergaba dos enormes ojos rojos junto a una boca repleta de colmillos.Aceleró la marcha. Notó que le costaba moverse a la vez que aquellos le ganaban en velocidad.
Enseguida se vió rodeado y sin espacio como para poder escapar.
Con voz ronca uno le dijo_ Dios les regaló este planeta para que lo cuidaran pero hicieron lo contrario. Contaminaron ríos, destruyeron bosques, se matan entre ustedes mismos. Hubo un día en el que, cansado de ver como lo traicionaban, se marchó a otra parte. Nadie sabe donde. Lo importante es que dejó este mundo a la deriva permitiendo que ahora venga a reemplazarlo este otro ser. Él es nuestro amo. Él logró salir de abajo de la tierra donde permaneció encerrado durante siglos para liberarnos a todos nosotros y acabar con la humanidad.
Luego todos se le fueron encima.
Fué en ese instante cuando se despertó sobresaltado de la cama. Abrió la ventana de su cuarto y vió que afuera la ciudad estaba como siempre. Con el sol que empezaba a asomarse entre los edificios junto a decenas de hombres y mujeres que esperaban el colectivo para ir a trabajar.
Al mirar el diario se quedó pensando en ese horrible sueño que tuvo. Sobre todo cuando leyó las noticias relacionadas con los derrames de petroleo, las muertes que dejan las guerras o las enfermedades producidas por la falta de agua potable o alimentos.

lunes, 1 de marzo de 2010

Lo perdido - Jorge Luis Borge



¿Dónde estará mi vida, la que pudo
haber sido y no fue, la venturosa
o la de triste horror, esa otra cosa
que pudo ser la espada o el escudo

y que no fue? ¿Dónde estará el perdido
antepasado persa o el noruego,
dónde el azar de no quedarme ciego,
dónde el ancla y el mar, dónde el olvido

de ser quien soy? ¿Dónde estará la pura
noche que al rudo labrador confía
el iletrado y laborioso día,

según lo quiere la literatura?
Pienso también en esa compañera
que me esperaba, y que tal vez me espera.


Reseña biográfica. Jorge Luis Borges. Poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1899. A los siete años escribió en inglés un resumen de la mitología griega; a los ocho, «La víscera fatal», inspirado en un episodio del Quijote, y a los nueve tradujo del inglés «El príncipe feliz» de Oscar Wilde. Es una de las grandes voces de la poesía contemporánea, autor de numerosos ensayos, cuentos y poemas, entre los que se destacan «Ficciones», «Historia universal de la infamia» y «Los conjurados», traducidas a más de veinticinco idiomas. El Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores en 1961, compartido con Samuel Beckett, fue el punto de partida para lograr su reputación en todo el mundo occidental. Recibió luego el título de Commendatore por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico, el Premio Cervantes, el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, y el Premio Nacional de Literatura en 1956.
Falleció en Ginebra, Suiza, en 1986.

Imágen: http://www.animalesextincion.es/articulo.php?id_noticia=210

sábado, 27 de febrero de 2010

A VIRGINIA ORBISON


CANTADO POR LOS ANGELES

SONETO

Imágenes celestiales resplandecen en la oscuridad
se levantan hacia el centro del mundo,
vislumbra a los seres humanos
lo mas generoso que el amor puede crear.

Brilla el celestial sonido cantado por los Ángeles
el canto de las aves entonando,
con la música y el color de la vida.
el amor a Dios sembrando.

Ante ti me inclino por tu sabiduría y esplendor,
fuiste la magia de la naturaleza humana
en alma y espíritu soy tu devoto servidor.

Has plantado tu semilla en medio mundo
no pudieron contigo los depredadores,
fuiste la sembradora del amor profundo.



Sebastián Alonso Corral-10-01-2010.-
Con admiración y devoción a:
VIRGINIA ORBISON
Icono de la FE BÁHÁ’I’

viernes, 19 de febrero de 2010

En una tarde de verano.

En una tarde de verano.

En una tarde de verano
me decidí por escribir esta poesía.
Mirando los árboles y escuchando a los pájaros
que con su canción me hacían compañía.

Imaginando cuando hayan pasado mas de mil Sábados
de que modo encontraría a mi vida.
Si mi corazon alguna vez latiría en vano
o si se hallaría saltando de alegría.

En una tarde de verano
me decidí por escribir esta poesía.
Sintiendo como el viento acariciaba mis brazos
mientras el sol dibujaba todo el paisaje desde arriba.

Pensando en los momentos que por el camino se fueron cruzando
para luego archivarse en la bolsa de manera definitiva.
Y viendo como el tiempo anda tan acelerado
que ni siquiera llegamos a notar lo rápido que camina.

Por eso te digo a vos que estas del otro lado
que no dejes de bailar durante el tiempo que le resta a tu vida.
Sin dejar para después lo que hoy pudiste haber realizado
porque cuando uno se va ya no hay nada que le sirva.

jueves, 18 de febrero de 2010

REPORTAJE EN LA TELEVISIÓN DE CASTILLA Y LEÓN SOBRE EL LIBRO SOLIDARIO PARA HAITÍ

Reportaje que me han hecho en la televisión de Castilla Y León sobre el libro solidario para Haití, es un avance cuando pueda subo mas.  Agradecer que nos hayan realizado este hermoso reportaje, de esta forma la iniciativa se moverá más y seguro que acuden en nuestra ayuda para que el libro llegue a donde merece. Es tan especial…





SILVIA OCHOA AYENSA

miércoles, 17 de febrero de 2010

HÉCTOR CEDIEL



Hoy me llegó un correo en el que se me enviaban cincuenta escritos, el autor  Héctor Cediel  me invitaba de esta forma a conocer sus escritos y no solo eso me los cedía para que los diera a conocer en el blog, entre amigos, entre aquellas personas a las que les interesara pasear por sus paisajes esculpidos en forma de palabras, palabras que cobran vida más allá del papel.  Yo no me lo he pensado dos veces y he decidido que lo conozcáis a través de sus palabras, yo ya me he adentrado en ellas y tengo que decir que me han enamorado,  un gran descubrimiento que deseo compartir con todos vosotros.  Ahora sois vosotros los invitados, si os gustan tenéis la labor de compartirlos, un bello gesto.
Sin más os dejo con el autor.










¿QUIÉN ES HÉCTOR CEDIEL?

SOY CEDIEL. HÉCTOR CEDIEL

Soy Cediel. Héctor Cediel
He vivido para mis versos
y por eso brota sangre turbia
por entre las comisuras de mi corazón
Soy la sonrisa de las historias viejas
El poeta a quién se le mueren los sueños
y se le derrumban los castillos de azar
Soy un sobreviviente de la guerra sucia
Aún me acecha el hambre de los buitres
Los amigos ya no tocan a mi puerta solo me rodean extraños desde que despierto
No sé qué germinará de la tierra mañana
Ni imagino al mundo engendrado por el odio
Mis amigos del alma se han silenciado…

Ahora invento a La Primavera
Hace Sol, pero son tiempos invernales
Las manos de nuestras almas se ensuciaron
Con la sangre de la inocente indiferencia
Las herraduras de la muerte tallaron
Un camino infame hacia la vergüenza
La patria da bandazos como un ave herida
Abandonada a la deriva por la cobardía

Todo mi dolor y heridas son poesía
Hasta el amor fue despiadado
mordiéndome los labios
o arrancándole placer a mi piel con las uñas

No soy viejo ni joven, pero contemplo
Desde las ruinas el umbral de la muerte-vida
Me desnudo. Me despojo hasta de la última prenda
Y le grito al amor que no se muera

Soy Cediel. Héctor Cediel

Y… ¿Quién es “El loco” o “El Perro Vagabundo”?

Héctor “El Loco” Cediel o “El Perro Vagabundo” como le dicen algunos, es hijo de la costa, del Tolima y de Cundinamarca; nació en el año 1951. Publicista de profesión y escritor de corazón, vinculado a la Casa de Poesía Silva, desde hace más de 20 años…El Loco regresó 4 veces del infierno y 4 veces lo devolvió el averno de sus fauces; luego escribió Poesía Prohibida de un perro vagabundo, Palabras de amor de un perro vagabundo, Cartas y otros poemas de un Perro Vagabundo y Andanzas de un perro Vagabundo…que fueron un éxito editorial: ¡Todos se los robaron! y los pocos que se salvaron, se los regaló a conocidos…ahora tiene listo para editar: Cartas de Amor de un perro Vagabundo y para Internet, para una página de erotismo, acaba de escribir cartas extensas sobre El Diván Rojo…Palabras…Conjurando…
La melancolía…Testimonios…Cenizas…buceando…
El libro rojo de un diván rojo…que será su primer e-book…

Hagamos la historia a un lado y dejemos que el siguiente texto nos dé una descripción más detallada…

A MI AMIGO EL LOCO O EL PERRO VAGABUNDO…

Loco, soñador, audaz
Vertiginoso torrente de energía
Trepador de montañas
Conquistador libidinoso de doncellas
Violador de preceptos
Y de esquemas cotidianos
Emprendedor de historias
Y negocios millonarios
Padre putativo
De los damnificados de Armero
Soñador viajero
Del agente del tiempo y del espacio
Escultor de bronces brillantes
Fotógrafo de gigantescos genitales
Amante de mujeres solitarias
Educador de impúberes
Guía espiritual de señoras hipocondríacas
Vendedor de imposibles
Mago, hechicero, alquimista
Poderoso, dandi
Buscador, militante, fanático
Prosélito, armador, pastor
De una islita subterránea
Donde se cambia el alma a quién lo pide

El Loco nació en luna llena
Por eso ríe siempre
Era verano cálido
Y la primera mujer que miró
Desde su cuna:
Le alborotó sus sentimientos

El Loco recorre
El laberinto de la búsqueda
Él, hijo del siglo XX
Habla con la velocidad del rayo
Arma y desarma astilleros imaginarios
Proyecta al universo
Sus descabelladas historias
Comulga con la diaria
Elección de la vida
Llora, se canjea, se vende
Entierra sus tristezas
Y resucita inesperadamente
Un día cualquiera
En las puertas del universo

Mi paz
Mi energía
Mi plenitud
Con profundo aprecio

Manuel Rivas
A LAS FLORESTAS DE LAS ALMAS

A los árboles de Campo Bello
Y a la poeta Graciela Rincón Martínez
Una amante de los árboles

Cuando germinó la primera semilla del azul, nació la vida que agoniza y que se extinguirá cuando desaparezca el último árbol.

He visto el milagro del germinar a las semillas; ver como brota una delicada raíz que taladrará a la tierra y el que será un vigoroso y enérgico tallo; lo imagino robusto, lleno de ramas, dando frutos o simplemente hojas y hojas, hasta transformarse en una enorme sombrilla verde y en un mar de suspiros de vida.

Soy el eco de las voces que escucho, cuando la tierra gime como una criatura maltratada, ultrajada sin piedad o con la más mínima misericordia.

Mi memoria intenta rescatar del olvido, las imágenes de algunos cuadros: el ordeño donde doña Delfina, la toma del agua en el pozo y la carretilla de guadua; las fiestas con vaca loca y castillos pirotécnicos, las procesiones; la huerta de la abuela y las huidas del bobo del pueblo, que eran grandes escapadas de las rabietas de “Arturo Maduro”… a veces percibo el aroma del chocolate, de la aguadepanela o de los tamales…

Crecimos revoloteando como abejas y sonriendo como sandias partidas en dos… como mamoncillos, anones o guamas…

Como olvidar el canto de los toches y de los turpiales; a las gallinas siempre rebuscando lombrices o granitos de maíz o el canto de los gallos pasándose la voz de finca en finca… o el olor fétido de las cocheras… o el aromatizado olor del jarro con leche recién ordeñada…

Quisiera con lágrimas resucitar mis recuerdos. Las hojas del tiempo fueron cayendo una a una; así como fueron desapareciendo personas o simplemente se esfumaron entre los espejos laberínticos del olvido; ni siquiera recuerdo los nombres ni las fechas en las que me cosieron las heridas del alma, dizque para que cicatrizaran más rápido.

No sé si culpar a la muerte de los recuerdos que se borraron. Aún escucho crepitar a los leños del árbol al que venció la edad y el cansancio… cuando un árbol no desea vivir más, simplemente se seca.

Jamás me imaginé que un árbol escuchara tantas conversaciones y secretos íntimos; cuantas ilusiones, cuantos sueños nacieron, cuando nos sentábamos a contemplar al río, al paisaje o a imaginar nuestro porvenir en la ciudad.

Poco recuerdo del niño que fui. Me siento envejecido como un anciano árbol, cansado de dar pasos necios…

Jamás imaginé tanta sabiduría, encerrada dentro del silencio de un árbol; tantas respuestas o sugerencias abstractas como las imágenes que apenas se distinguen entre la neblina.

No entiendo como pueden estar perdiendo batalla tras batalla, si los árboles son titanes inmovibles de la naturaleza; se aferran con sus raíces a la tierra como piedras soldadas con garfios al cemento…

Me encanta escuchar al susurro cuando la lluvia cae sobre las hojas o cuando ventea una borrasca; me encanta comparar al cuerpo desnudo de mi amada con un soberbio árbol hermoso, frondoso, enraizado a los sueños más bellos; sin miedo al viento ni al compartir sus brazos, ni sus frutos, ni sus flores… me encanta el olor a vida y acariciar su piel y disfrutar del vello de sus sutiles fragancias…

Bajo la sombra de un árbol escribí mis primeros versos; mi primera carta de amor; con una amiguita nos besamos y acariciamos por primera vez y a la sombra de un árbol, enterré las cenizas de mi amado padre, para que estuviera cerca para siempre, de los paisajes que tanto amó…


El aroma de las frutas del viento se mezcla con los sonidos de los versos de las canciones que brotan de los corazones y las notas alegres de los tiples y las guitarras.

He aprendido a hablar con el viento, con las miradas, con los ríos y los árboles… para descifrar y comprender mejor a los silencios de las pieles.

Te deshojo como un otoño al que se le arrancan las hojas con la pasión de los ojos de los deseos, que brotan como caramelos del corazón.

Me encanta abrazarme a tu cuerpo mandarino, a ese tronco con sentimientos de naranjal… ignorar las espinas de ese cerco natural que te protege… saciar nuestra sed con el sudor de nuestra fatiga amorosa…

¿Qué pregonarán las flores de los naranjales o de los árboles de mango? Me imagino con los labios pintados con el sabor e sus senos, de sus bajos vientres, de sus ramas… de sus hojas…

Desconozco la edad que les habita por los anillos de los troncos; me maravillo contemplando el verde de sus cabellos y los momentos que paso embriagado por el aroma fresco de sus tiernas hojas; desconozco el poder de las fuerzas con las que se aferran a la vida y la pasión con la que le extraen la savia a la tierra.

Solo los naturistas me comprenden cuando me desnudo, improviso versos o danzo pisando como si fuesen flores a la hierba. Me siento como un río embriagándome con las sonrisas del viento y las flores del paisaje.

Cuando estoy triste, me siento sobre una rama a contemplar la laboriosidad de las hormigas, que son una metáfora a la persistencia. Pocos saben que es cargar durante una vida, un dolor en el alma. No sé para que les sirven las alas a mis lágrimas. Sueño que soy libre de todas las sombras frondosas a las que renuncié, pero al despertar: siempre la realidad me soborna una vez más.

Cuando mi corazón descienda a la tierra, quisiera hacerlo cantando como los pájaros o como el festín que arman las tilapias en el lago, cuando les lanzamos el alimento como si les hubiéramos roto una piñata; quizás para ellas sea el maná y no la zanahoria que las conducirá hacia el holocausto, donde la supervivencia ignora al dolor y a los absurdos genocidios por los que alabamos a un Dios misericordioso y de quién estoy convencido, que padece de azhaimer o que murió hace varios siglos…

Nada me duele más que ver la agonía de un árbol; muere con dignidad, así se reduzca a un hermoso chamizo; a una osamenta donde la belleza no desaparece, mientras que el tiempo, como una indolente caldera se lo devora con lengüetazos de fuego.

Me siento como un heraldo negro cuando escribo o malgasto hojas de papel; que son más que la sangre o la piel que se arrancó a los árboles que sacrificamos, en el más absurdo genocidio contra la vida.

No se si sean los pararrayos de nuestros suspiros o de las miradas enamoradas cuando recordamos y añoramos a nuestras amadas; a esas vaginas generosas que solo nos piden besos y caricias cuando nos pasan cuentas de cobros…

No se si los árboles son los palacios de las hadas o de los duendes; no se si las lagrimas de los árboles se transforman en hojarascas…

Sobre la corteza de un árbol escribí tu nombre y el mío, para que permanezcan como un grito vivo de los silencios de mis sentimientos. Algún día alguien intentará descifrar quienes fuimos, porque solo talle nuestros primeros nombres; ellos permanecerán como una carta sin abrir, navegando por el mar del tiempo, a merced de los pasos de nuestro amado árbol.

Mi tristeza cruje como un montón de hojas secas; convoqué en vano a los colores del arco iris, para pintarle como una máscara amazónica, el rostro a mi tristeza. El viento arrastró todos os motivos de risa.

Imagino a los hijos de los hijos de nuestra sangre, construyendo una casita en el aire, entre los brazos de esta hermosa Ceiba; como las palmeras que sembramos para conservar un testimonio vivo de nuestros recuerdos o esas imágenes que arrastra el río ¡hace tantas cosechas! ¡hace tantos soles y lunas! Que mi alegría desapareció, tomando un rumbo desconocido…

Mi amado Coronel, ya no soy una hoja verde de tus sueños; hoy me siento como un viejo árbol cansado de dar pasos a diestra y siniestro. Le he extraído como las abejas, todo el aroma a la vida; todo el perfume a los sexos de las flores; todo el color a la eternidad que comienzo a escuchar como un saxo, que interpreta versos mirándome a los ojos. No se si pueda disfrutar por mucho tiempo, de la belleza de los árboles de Campo Bello.

Quisiera hacerle el amor a uno de mis pecaditos mortales, cerca al murmullo de las aguas de la quebrada o en el kiosco del lago, bañados y cobijados por la luz del Sol abrasador de media noche; embriagarnos con el encanto de los besos y la desmemoria que nos desconecta de la realidad. Quiero comportarme como un ave de rapiña, engolosinado con tu carne. Vivo tu sexo como un huerto lleno de frutos para un hambriento. Sé mía. Sé mía. Soy como un perro vagabundo o un pájaro carpintero hambreado.

Deshojémonos como abejas libadoras ansiosas; hagámonos el amor con la avidez de una pareja de resucitados o la sed del desierto al cruzarse con un río en el camino. Embriágame con tu savia, incéndiame con el fuego del vino de las palmas; como el agua de los frutos de los cocoteros, que me aprisiona a sus pezones… Amémonos. Soy todo tuyo. Sé toda mía. Extasíame y enajéname con el licor que se añejó dentro de la cava de tu cuerpo.

No me rechaces como una manzana, una pera o una ciruela con un gusano. Apiádate de mi hambruna. Soy inocente como los árboles que caen vencidos por la fatiga. Mírame como una pagina en blanco para escribir tus versos; como esas esquelas que nacieron para solo escuchar palabras y suspiros amorosos.

La vida me habla con la pasión de su sexo, con la ternura del viento, con la sabiduría de los árboles. La vida se viste de fiesta con los colores de las flores; ¡Las mujeres!!!! ¡Todos los seres humanos!!! El cielo me regala hermosos cuadros con sus nubes, bellísimos paisajes y hasta me despierta del ensueño con sus rayos o relámpagos; mis palabras son leves e ingenuas, pero expresan lo que han captado o aprendido mis sentidos… incluido el sexo sentido…

Me encanta el color lapislázuli de mis sueños; los verdes esmeralda de las copas de los árboles o de las huacas naturales de nuestra tierra; me encanta construir sobre el viento, para contemplar los arreboles o el sol de los venados; mientras libo sensaciones sobre la piel desnuda de mi enamorada. Soy un pájaro que me como con los mejores ojos, el sabor del mango, de las papayas o de esas deliciosas sandias, que me exhiben sus piernas y sus bustos como deliciosos melones; me fascina picotear sus carnes y libar con pasión sus bocas. Toda mujer es vino hembra, cuando nos desvela con la frondosa floresta o el boscaje espeso del oasis íntimo de sus cordilleras.

Las cosechas adornan con luces o colores casi navideños a los guayabos, a los mangos, a los naranjos y mandarinos. El aroma surrealista de los frutos maduros, se esparce sobre la piel de la tierra, que ansía ser llovida. Una fragancia a mujer en celo me llega, como las melodías lejanas de una canción de amor; ahora comprendo el amor de mi padre por el campo y los caminos reales.

Hoy desperté sintiéndome pájaro; abrí de par en par las piernas de las ventanas y me crucifiqué al viento para sentir: a la vida viva. Cuando uno se desnuda con la misma ingenuidad de la naturaleza, es porque ha despertado a la realidad de la vida; es porque ha madurado como una buena cosecha; el amor siempre será una sinfonía sinfín de colores y sensaciones… una experiencia amazónica…

Tu falda esconde como los pétalos de las flores:Tu sexo. Ese volcán de árboles y gritos desesperados de la tierra y de tu cuerpo; Ese mundo rico en absurdos que esconde a una niña, que ansía transformarse en mujer, porque la vida la hizo hembra a la fuerza; madurar no es envolver a las personas en absurdos papeles, como cuando envolvemos algunos frutos verdes, para madurarlos forzados.

Eres la semilla de todos mis frutos. Dentro de tu corazón siempre duerme un árbol, una rica cosecha. La tierra se eterniza aguardando nuestros pasos; nos regala su carne para que nuestras ilusiones depositen sus semillas. Soy un huerto de labios abiertos a las hambrunas de las aves.

Silbo para romperle el miedo al silencio. Salto como una cascada suicida hacia el vacío o como un ángel de piedra en piedra, hasta alcanzar la piedra de los suicidas. Me levanto del sarcófago como un resucitado por tus ardorosos besos. Mi infancia ahora es muerte y mi futuro: Un otoñal atardecer a la media noche; un árbol sin hojas verdes y sin citas con el futuro; un absurdo chamizal de recuerdos muertos.

Añoro la pulpa roja de la sangre de tus besos y el fuego que engendra tu carne, cuando se hambrea en el equinoccio de la alborada; ansío ser el falo que se clava en tu cuerpo, como un tótem tallado por una imaginación perversa; me entristece sentirme como un árbol lleno de ramas estériles, musgos y parásitas. ¡Mi corazón ya no es una flor de cinco pétalos!

Tres veces ayudé a sembrar tomates y tres veces fueron cosechas fallidas; una por exceso de agua, otra por defecto y otra por voluntad divina.”De la tierra brota la pobreza del pobre” pensé en la última siembra. El campo: es la más acertada metáfora del azar de la vida y del destino; pero tú, mi amado árbol, permaneces como un coloso centauro indiferente al sol, a la sed, a la lluvia o al frío… a las miradas indiferentes… a las caricias necias… al terror que inspira una motosierra.

Solo renazco en el amor como la vida cuando llega la primavera o la época de las lluvias. Me encantan las comidas con aroma a leña y sabor a frutos frescos de la tierra; el contemplar a las guacamayas y a los tucanes como si fuesen aves del paraíso; me fascina observar el cortejo de los pavos reales, impresionando a sus hembras con espejismos fantoches o la inocencia de los conejos criados en galpones, que solo es comparable a la de los infantes.

La eternidad es una noche en vela de desamor; nada es más fugaz, que una noche de amor bajo las estrellas. He sido fruto y río. Un mar de soledades y desencantos. Una villa habitada por miedos extraños.

He absorbido como vino, el amargo de mi sangre. Ni una rosa blanca, ni una novia vestida de blanco; la vida se carcajea como una irónica hiena. Recuerdo cuando le arranque todas las hojas a un arbusto marihuano, para que gritara o me implorara misericordia; quedé frustrado como un verdugo al que se le muere la victima, sin decirle ni una palabra; pero le deja grabada en el pensamiento, una mirada que lo desvelará durante el resto de su vida.

Envidio el temple o la dureza del carácter del guayacán o del roble; las rosas a pesar de sus espinas: son demasiado débiles. No conozco al primer árbol que sea invisible a nuestros sentimientos; es irónico que el mundo que ha sido su verdugo, dependa día a día más de ellos, para poder sobrevivir. La amazonía no se puede transformar en un mar de verdes muertos ni los pulmones del cielo, pueden toser más como tísicos; tenemos que respirar vida, enamorarnos del amor y de los árboles, si deseamos subsistir. El talar la selva es apostarle a la muerte, el suicidar por asfixia a los hijos de nuestros hijos; a ser maldecidos, por la sangre de nuestra sangre.

No sé cuando regrese al bosque en la montaña para desnudarme y acostarme sobre el tapete de musgo a sentir la piel de la tierra, al aleteo de las plumas del viento… Añoro alucinarme con la belleza de los verdes; extasiarme con el contraste de la naturaleza salvaje con la sensualidad de la piel… volver a comulgar con el amor, con la vida, con la tierra, con los árboles… Cuando germinó la primera semilla, nació la vida que agoniza y que se extinguirá, cuando se apaguen las motosierras al derribar el último árbol. Amen y amén.


Hector J. Cediel Jr

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